“La Zona Colonial es lo más representativo, pero hay más”
El ICOMOS analiza en un seminario abierto la situación y el futuro de los conjuntos históricos del país, con la Zona Colonial como protagonista.

—Celebran los 50 años, de ICOMOS aquí, ¿cuál es el balance?

Se celebran los 50 años de la creación de la Oficina de Patrimonio Cultural, a partir de la cual se inició el programa de rescate y puesta en valor del patrimonio arquitectónico dominicano. Fue el momento en que el Estado dominicano asumió este compromiso con obras de intervención en el centro histórico de Santo Domingo y monumentos en provincias del país. La creación del Comité Dominicano del ICOMOS fue consecuencia de estas acciones. En 1974 se fundó el capítulo nacional del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS Internacional), con especialistas de la restauración.

—La última gran discusión pública sobre conservación fue la de las Ruinas de San Francisco y el proyecto de Moneo. ¿Hay ya alguna decisión?

El ICOMOS Dominicano presentó su posición sobre este proyecto que tantas preocupaciones ha provocado. El ICOMOS entiende el valor patrimonial de este monasterio de principios del siglo XVI que ha sido conservado como ruina. El ruinismo es una de las alternativas viables para la conservación y a partir de ella el ICOMOS entiende que el lugar podría servir para usos contemporáneos que beneficien tanto a la comunidad como al monumento mismo, bajo la premisa de preservar intacto el carácter simbólico e histórico que posee, sin adiciones violentas que atenten contra su integridad. Hasta donde sabemos, las autoridades han suspendido el proyecto de Moneo y han realizado consultas para su modificación.

—La Zona Colonial está en plena etapa de arreglos, ¿Cómo el ICOMOS valora lo que se ha hecho hasta el momento?

A pesar de algunas situaciones lamentables de hecho y omisión, de premuras y decisiones erradas, el ICOMOS valora, en líneas generales, el programa de intervención en la Ciudad Colonial de Santo Domingo, dado que se trata de nuestro principal conjunto monumental, de gran trascendencia para nuestro desarrollo y para nuestra identidad. No obstante, se necesitan recursos y programas permanentes en los que participen todos los sectores locales, técnicos e instituciones públicas y privadas que garanticen la preservación del Centro Histórico y su condición de sector activo en términos sociales, culturales y económicos, de manera que sea explotado en el marco de una oferta turística responsable y generadora de un desarrollo social inclusivo.

—¿Por qué está dedicado al arquitecto Víctor Bisonó?

El arquitecto Bisonó Pichardo fue uno de los que conformaron el primer grupo de conservadores dominicanos. Fue uno de los fundadores del ICOMOS Dominicano, responsable de la intervención de las Ruinas de San Francisco, proyecto altamente valorado tanto a nivel nacional como internacional por sus aciertos técnicos y conceptuales. El arquitecto Bisonó Pichardo, además, fue director de la Oficina de Patrimonio Cultural y presidente y miembro de honor del ICOMOS Dominicano. Sus valores morales y profesionales son motivo de recordación para las actuales generaciones.

—Se habla mucho de la Zona Colonial, pero muy poco de otros cascos urbanos. ¿Qué ciudad dominicana conserva mejor su historia?

Ciertamente, la Ciudad Colonial es el centro histórico dominicano de mayor incidencia como destino cultural y turístico. Desde la creación del ICOMOS Dominicano se han destinado esfuerzos y seminarios para promover otros centros históricos que contienen un patrimonio local de importancia para la identidad del pueblo dominicano, con arquitectura y espacios distintos a la imagen colonial de la Ciudad Colonial. Para el ICOMOS Dominicano tienen un valor inmenso. Existen núcleos patrimoniales importantes en Santiago, Puerto Plata, San Pedro de Macorís, La Vega y Montecristi que resumen la etapa de conformación de lo “dominicano” en el inventario del patrimonio nacional. La mayoría de ellos han sido víctimas de violaciones, destrucciones, transformaciones lamentables. El caso de Puerto Plata, sin embargo, luego de destruirse un alto número de edificios con valor patrimonial, se encuentra en un momento ideal para la protección de su centro histórico, por la solidificación de su rica imagen como destino turístico. San Pedro de Macorís está en un letargo a la espera de su rescate. Santiago, en los últimos tiempos, ha sido el centro histórico más vulnerable a las acciones vandálicas de sectores insensibles a su alto valor patrimonial.

Fuente: DL - 8 de Noviembre, 2017

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