Tras debutar en la NBA con los Clippers -se estrenó en enero de 2019

Un récord nunca se obtiene sin sacrificio. Lo sabe bien Ángel Delgado. Sus 20 rebotes ante el Casademont Zaragoza son la mejor marca en una década en la Liga Endesa. Para él, una página más de una historia de superación desde su República Dominicana natal que incluye vender bizcochos para completar su beca en Estados Unidos, tocar el cielo de la NBA y vivir el baloncesto español que antes seguía por televisión en el Movistar Estudiantes.

Apoyado en su permanente sonrisa, Ángel Delgado (Bajos de Haina, República Dominicana, 1994) atiende a EFE después de la sesión de tiro del entrenamiento del Estudiantes, que el pívot dominicano ameniza con música latina gracias a un altavoz portátil. Su adaptación ha ido poco a poco. Cuentan en el club que tras cada sesión se impone 150 tiros libres para mejorar en esa faceta.

Porque lo suyo es el rebote. Lo exhibió en el baloncesto universitario y lo sufrió el Casademont Zaragoza ante el que explotó con 20 capturas, mejor marca de la Liga en una década desde los 22 del estadounidense Paul Davis con el Cajasol Sevilla y la mejor de siempre del Estudiantes, igualando a Felipe Reyes en la 2002-03.

'Creo que es el partido con el que estoy más satisfecho porque también ganamos, pero si hubiéramos perdido no. ¿De qué vale coger 50 rebotes o meter 50 puntos si el equipo pierde? Fue uno de mis mejores momentos aquí en España, le doy gracias a Dios siempre, y a seguir, porque mi meta no es hacerlo solo una vez, sino muchísimas veces, como en la universidad', asegura Delgado.

El pívot dominicano del Estudiantes durante la entrevista mantenida con EFE en Madrid. Un récord nunca se obtiene sin sacrificio. (EFE)

Ese 'muchísimas' no se queda corto, porque en los 'Pirates' de la universidad estadounidense de Seton Hall es el segundo jugador de la historia con más rebotes (1.455), fue varias veces máximo reboteador universitario y recibió un premio de toda una leyenda: Kareem Abdul-Jabbar, seis veces campeón de la NBA, le entregó en 2018 el galardón al mejor pívot universitario del año en Estados Unidos.

'Fue uno de los mejores momentos de mi vida. Recuerdo que me dijo: 'me gustó lo que hiciste en este partido'. Prestaba atención a los jugadores. Lo guardo en mi corazón', rememora Delgado, que se define como aficionado al baloncesto 'vieja escuela' que repasa los partidos de sus ídolos, Abdul-Jabbar y el nigeriano Hakeem Olajuwon.

EFE

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