Por segunda jornada consecutiva, los datos del lunes reflejan menos muertes e infectados en el país más afectado por la pandemia

Después de tres jornadas consecutivas de récord de fallecidos y nuevos infectados y cuando se cumplen 15 días de aislamiento en las zonas del norte más castigadas por la pandemia, Italia encara una semana decisiva con la esperanza de una caída mantenida en el ritmo de contagios. El país transalpino, primero en el mundo por número de decesos con coronavirus, comenzó a vislumbrar algo de luz en la catástrofe, después de que del viernes al sábado se alcanzara la dramática cifra de 793 fallecimientos. Por segunda jornada consecutiva, hoy lunes, tanto los fallecidos como los nuevos contagios fueron menos que en el día anterior, a pesar de que las cifras absolutas siguen siendo elevadas. En las últimas 24 horas han fallecido 601 pacientes que se habían contagiado, por lo que el número total de muertos es de 6.077 y se han infectado 3.780 personas más. En conjunto, desde que se originó el brote en el país, se han registrado 63.927 casos, de los que 7.432 han superado la enfermedad.

Son datos que llaman ligeramente al optimismo y aportan algo de aliento, pero que los expertos interpretan con cautela. Es muy pronto para cantar victoria, dicen. “Hay que seguir atentos y ser rigurosos, no nos hagamos ilusiones”, ha señalado Silvio Brusaferro, presidente del Instituto Superior de Sanidad italiano. Nadie se atreve a sugerir que lo peor haya pasado, ni siquiera que se haya alcanzado el pico de contagios. “No se puede hablar todavía de que se haya invertido la tendencia, harán falta más días seguidos de buenas cifras para poder afirmarlo”, ha señalado Brusaferro. Y ha agregado: “Esta es la semana más importante para valorar la evolución de las curvas epidemiológicas”. En Lombardía, la región más castigada, con 18.910 de los 50.418 casos positivos actuales en todo el país, el lunes descendió por primera vez además el número de personas ingresadas con Covid-19. En el arranque de la semana había 9.266 pacientes hospitalizados con síntomas, mientras que el domingo eran 9.439. “Los sacrificios de los lombardos están produciendo resultados, pero hay que intensificar el esfuerzo y ser más determinados que nunca”, ha dicho Giulio Gallera, el asesor de Sanidad de Lombardía.

Llegada de médicos cubanos al aeropuerto de Milán para ayudar a Italia en la pandemiaSIMONE BERGAMASCHI/IPA / IPA / GTRES (GTRES

Las autoridades sanitarias han explicado también que uno de los principales objetivos ahora es evitar que las tendencias que se han registrado en el norte, con una escalada vertiginosa del número de víctimas y de contagiados, se repliquen en el sur, hasta ahora notablemente menos afectado y con un sistema sanitario también mucho menos preparado. “Para que las curvas de contagios empiecen a bajar lo antes posible es necesario seguir aplicando medidas de distanciamiento social, pero también que los sujetos positivos o los asintomáticos reduzcan de forma drástica toda posibilidad de contagiar”, ha apuntado Brusaferro. El científico ha reconocido que el gran reto que Italia debe afrontar las próximas semanas es que las personas que han contraído el virus y no tienen síntomas no propaguen la enfermedad.

Italia está mejorando su capacidad para responder a la emergencia, también gracias a la ayuda internacional que está recibiendo. El jefe de Protección Civil, Angelo Borrelli, confirmó que Alemania acogerá en sus hospitales a ocho pacientes italianos enfermos de Covid-19, de los que dos ya partieron hacia Berlín este lunes. Cuba ha enviado también un equipo de 53 médicos y enfermeros que están desde el domingo en la provincia de Bérgamo, la más castigada del país, donde los hospitales están desbordados y ni siquiera las funerarias y los cementerios dan abasto para enterrar a los muertos. Es la primera vez que Cuba presta ayuda de este tipo a un país desarrollado como Italia, aunque la presencia de médicos cubanos en América Latina y países del tercer mundo es habitual. Rusia también ha enviado refuerzos, en nueve aviones cargados con especialistas en epidemiología y virología y equipamiento para combatir la pandemia. La primera ayuda internacional a Italia llegó desde China, que mandó un equipo de expertos y toneladas de material sanitario hace algo más de una semana.

Italia vivió con polémica el lunes el primer día de cierre de las plantas de producción no esenciales. El concepto de actividad esencial, abierto a interpretaciones, ha desatado el debate. Los sindicatos han amenazado con convocar una huelga para el próximo miércoles porque consideran que son demasiadas las empresas que quedarán aún en marcha. Según se especifica en el decreto del primer ministro, Giuseppe Conte, unas 80 áreas dedicadas a actividades productivas imprescindibles como la agroindustria, la logística, el transporte o la sanidad, seguirán funcionando. El ministro de Desarrollo Económico, Stefano Pattuanelli, ha explicado que corresponden a cerca del 35% de las actividades productivas en Italia. El resto tiene un plazo de tres días para cerrar y colocar la producción ya elaborada.

Para los sindicatos mayoritarios, CGIL, CISL y UIL, la lista de empresas que seguirán funcionando es demasiado larga y han anunciado que los trabajadores irán a la huelga en las fábricas en las que no se cumplan los parámetros de seguridad. Es el caso de factorías del sector metalmecánico de Lombardía, que suministran maquinaria y piezas al otras industrias. “No discutimos cuáles son los sectores esenciales, pero por ejemplo el comercio al por mayor no tiene sentido con las tiendas cerradas y con la gente en casa. Esto también se aplica a la fabricación de maquinaria agrícola: un agricultor ya tiene un tractor y no lo va a comprar hoy”, ha señalado Maurizio Landini, secretario general de la Confederación General Italiana del trabajo, CGIL.


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