En el corazón de Pedernales, en la región Enriquillo, un grupo de adultos mayores entra cada mañana al Hogar de Día Clemente Pérez con algo más que esperanza: con la certeza de que no están solos, de que su derecho a envejecer con dignidad está siendo tomado en serio. En torno a esa imagen concreta se articula una alianza que dice mucho del país que queremos ser: un país que honra a su gente mayor.
Una alianza que pone a la persona envejeciente en el centro
La Administradora de Fondos de Pensiones Popular (AFP Popular) y el Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (CONAPE) firmaron recientemente un convenio de cooperación interinstitucional orientado a planificar, coordinar y ejecutar acciones conjuntas que fortalezcan las políticas públicas dirigidas a la población adulta mayor en la República Dominicana, con énfasis en el período 2025-2026, según reseñó Diario Libre sobre el acuerdo para mejorar la calidad de vida de adultos mayores. Esta alianza se enfoca de manera explícita en salud, asistencia social y desarrollo comunitario, con una meta clara: elevar la calidad de vida de quienes ya han dado décadas de trabajo y esfuerzo al país.
El acuerdo se inscribe en el programa «Envejeciendo con Dignidad», eje central de la estrategia de responsabilidad social empresarial de AFP Popular, concebido como un acompañamiento activo, digno y saludable para las personas en etapa de retiro. De esta forma, el sistema de pensiones no se limita a la dimensión financiera, sino que se vincula con la vida cotidiana de los envejecientes, reforzando el rol social de las entidades financieras y ampliando el alcance de las políticas del Estado en materia de protección a la tercera edad.
Luis J. Jiménez, vicepresidente ejecutivo y gerente general de AFP Popular, ha subrayado que la entidad lleva años asumiendo el compromiso de contribuir al bienestar y la dignidad de los adultos mayores, como parte de una visión de responsabilidad social que busca generar valor para las personas en todas las etapas de su vida, de acuerdo con la nota difundida por UNFPA sobre la contribución de AFP Popular a la calidad de vida de los adultos mayores. Ese enfoque se alinea con una tendencia global: entender el envejecimiento no como una carga, sino como una fase en la que se deben garantizar derechos, participación y calidad de vida.
Envejeciendo con dignidad: de programa corporativo a causa país
El programa «Envejeciendo con Dignidad» no es una iniciativa aislada, sino un pilar consolidado dentro de la política de responsabilidad social de AFP Popular, que ya ha dado pasos concretos en coordinación con CONAPE y organismos internacionales como el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). En un acuerdo previo gestionado por UNFPA, AFP Popular se comprometió a mejorar las condiciones de vida de adultos mayores residentes en centros de acogida permanente ubicados en Santo Domingo, San Cristóbal y San José de Ocoa, incluyendo mejoras en salud, nutrición, habitabilidad, capacitación de personal y sistemas de información, según detalló UNFPA sobre el compromiso de AFP Popular con los adultos mayores.
En el nuevo convenio 2025–2026, este enfoque se refuerza con una visión territorial más amplia y con la voluntad expresa de articular capacidades técnicas y operativas entre el sector financiero y el Estado. En palabras del director ejecutivo de CONAPE, el Dr. Demetrio Vicente Ureña, el fortalecimiento de la alianza permitirá continuar desarrollando acciones concretas que promuevan bienestar, inclusión y calidad de vida para las personas adultas mayores, ratificando el compromiso de “sumar capacidades para que puedan envejecer con dignidad”, según recogió la prensa nacional.
💡 ¿Sabías que? El proyecto de colaboración entre AFP Popular y CONAPE gestionado por UNFPA incluye la adecuación de al menos nueve hogares de adultos mayores en varias provincias, beneficiando a cientos de envejecientes con mejoras estructurales, nutricionales y de atención diaria, de acuerdo con la nota de UNFPA sobre las mejoras en hogares de adultos mayores.
La noción de “envejecimiento digno” se vincula directamente con la agenda internacional sobre derechos de las personas mayores, donde se destaca el acceso a servicios de salud, protección social, entornos seguros y participación comunitaria. En República Dominicana, esa agenda se traduce en políticas específicas que el CONAPE coordina a nivel nacional.
Hogar de Día Clemente Pérez y apoyo directo en Pedernales
Uno de los frutos más visibles de la colaboración entre AFP Popular y CONAPE es la puesta en marcha del Hogar de Día Clemente Pérez, en la provincia de Pedernales, en la región Enriquillo. Este centro está dedicado a la atención integral de adultos mayores, ofreciendo servicios de alimentación, acompañamiento, actividades de integración y monitoreo de salud durante el día, lo que permite a muchas familias mantener vínculos cercanos con sus envejecientes sin que estos queden desprotegidos.
La alianza ha sido clave para garantizar recursos materiales y logísticos que van más allá de la infraestructura. Según el reporte de la plataforma La Tierra de Mis Amores, las acciones conjuntas han permitido la entrega de más de 2,700 raciones de medicamentos y alimentos fortificados, además de la donación de 10 camas articuladas de posición para adultos mayores en situación de alta vulnerabilidad social, contribuyendo a mejorar condiciones de salud y cuidado en un territorio con alta dispersión geográfica y limitaciones de servicios.
📊 Apoyo tangible en salud y cuidado: La entrega de más de 2,700 raciones de medicamentos y alimentos fortificados y la donación de camas articuladas a adultos mayores vulnerables en Pedernales se enmarcan en la alianza AFP Popular–CONAPE y han sido resaltadas por medios como Diario Libre sobre la firma del acuerdo para beneficio de adultos mayores.
Estos aportes van en coherencia con el mandato de CONAPE de brindar asistencia social directa a personas envejecientes en situación de pobreza, abandono o riesgo, mediante programas que incluyen hogares de día, centros de larga estadía y servicios comunitarios. Para una provincia como Pedernales, que según datos del Plan Estratégico de CONAPE presenta una de las menores proporciones de población adulta mayor a nivel nacional pero también altos índices de vulnerabilidad social, la instalación de un centro de esta naturaleza tiene un valor simbólico y práctico: el Estado y el sector privado llegan a la periferia y reconocen derechos allí donde históricamente han estado más invisibilizados.
Un país que envejece: cifras que obligan a actuar
La realidad demográfica dominicana explica por qué alianzas como la de AFP Popular y CONAPE no son un lujo, sino una necesidad. De acuerdo con el director de CONAPE, citando datos de la Oficina Nacional de Estadística, el 13.2 % de la población nacional —equivalente a alrededor de 1,424,735 personas— tiene 60 años o más, y las proyecciones oficiales indican que esta cifra superará los 2.7 millones para 2050, representando cerca del 23 % de la población, según declaró el funcionario en una nota publicada por CONAPE sobre población envejeciente y proyecciones.
El Ministerio de Salud Pública, en su “Protocolo de Manejo Nutricional e Integral del Adulto Mayor”, estima que las personas mayores de 60 años representaban alrededor del 9.7 % de la población, con una proyección de 12.5 % para 2025 y 21.4 % para 2050, cifras que refuerzan la tendencia hacia un país más envejecido y con mayores demandas de acompañamiento integral en salud, nutrición y apoyo social, de acuerdo con el documento disponible en el repositorio del ministerio.
El CONAPE, en su Plan Estratégico Institucional 2025–2028, apunta que el X Censo Nacional de Población y Vivienda 2022 confirmó que la población adulta mayor alcanza el 13.2 %, con fuertes diferencias entre provincias: Hermanas Mirabal y Santiago Rodríguez superan el 18 % de envejecientes, mientras que La Altagracia y Pedernales rondan el 8 %, como se detalla en el plan institucional publicado en el portal del Consejo.
📊 República Dominicana envejece rápido: Los datos oficiales indican que la proporción de personas de 60 años o más podría duplicarse entre 2010 y 2050, pasando de menos del 10 % a más de 20 %, según estudios demográficos de la Oficina Nacional de Estadística sobre envejecimiento poblacional.
Esta transición demográfica plantea desafíos para el sistema de salud, la seguridad social y las redes familiares de cuidado. Pero también abre la puerta a nuevas formas de participación, voluntariado y transmisión de saberes, siempre y cuando las personas mayores cuenten con condiciones dignas y espacios de integración.
Políticas públicas y derechos: el rol del CONAPE
La atención a la población adulta mayor en República Dominicana se articula a través de una Política Pública Nacional para Personas Adultas Mayores, que se organiza en pilares como el envejecimiento activo, la protección social y la atención integral en salud, de acuerdo con un documento técnico de CEPAL sobre políticas de atención a personas mayores y el propio CONAPE. Esta política reconoce a toda persona de 60 años o más como sujeto de derechos, incluyendo el derecho a recibir cuidado, protección frente a la violencia y el abandono, acceso a servicios básicos y participación comunitaria.
El CONAPE ha ido reforzando sus capacidades institucionales. Sus estadísticas institucionales de enero–marzo de 2024 reportan más de 1.2 millones de servicios brindados a adultos mayores en ese trimestre, así como casi 80 mil personas nuevas registradas en sus programas, según el informe publicado en el portal del consejo. Estas cifras muestran una demanda creciente y un sistema público que busca ampliarse, aunque todavía enfrenta retos en cobertura, calidad y articulación con otros sectores.
En ese contexto, la alianza con AFP Popular no solo agrega recursos financieros y logísticos, sino que abre un canal de colaboración con el sector privado que puede multiplicar el alcance de las políticas públicas. La dirección ejecutiva de CONAPE ha resaltado que el fortalecimiento de vínculos con el sector financiero optimiza la capacidad de respuesta del Estado ante la demanda de servicios especializados para la tercera edad, especialmente en provincias con menos oferta de servicios.
Responsabilidad social y colaboración público-privada: más que filantropía
Lo que está en juego en esta alianza no es únicamente la entrega puntual de medicamentos, alimentos fortificados o camas articuladas, sino un modelo de corresponsabilidad ante el envejecimiento de la población. La responsabilidad social empresarial, cuando se vincula con políticas públicas claras, deja de ser una acción aislada y se convierte en un componente estructural de la protección social.
AFP Popular, al enmarcar el convenio dentro de «Envejeciendo con Dignidad», reconoce que la clientela de un sistema de pensiones no termina con la entrega de una mensualidad, sino que incluye la salud física, emocional y social de las personas. Ese enfoque dialoga con los principios del Consenso de Montevideo sobre población y desarrollo, que impulsa políticas de vida activa y productiva que permitan vivir el envejecimiento de manera digna, según el informe voluntario nacional de la ONE sobre el Consenso de Montevideo.
Por su parte, el Estado, a través de CONAPE, abre sus estructuras y datos para que el sector privado pueda intervenir con pertinencia y transparencia, evitando duplicidades y asegurando que los esfuerzos se dirijan a los grupos más vulnerables: personas mayores con discapacidad, sin redes familiares, en zonas rurales o fronterizas, y en condiciones de pobreza extrema.
En un país donde las familias han sido históricamente el sostén principal de los envejecientes, la articulación entre Estado y empresa reconoce los límites de esas redes informales y propone un sistema más robusto de cuidados, con centros de día, hogares de acogida, programas de nutrición y servicios legales y psicológicos. Así, cuidar a los mayores deja de ser solo una responsabilidad privada y se convierte en una tarea compartida, respaldada por políticas, programas y recursos.
Hacia un envejecimiento digno y activo en clave dominicana
Cuando se habla de “envejecer con dignidad” en República Dominicana, se habla de la posibilidad de que una persona de 70, 80 o 90 años pueda seguir participando en su comunidad, recibir atención médica oportuna, comer de manera adecuada, dormir en una cama segura y ser tratada con respeto. La alianza entre AFP Popular y CONAPE, al consolidarse en el período 2025–2026 con metas claras y acciones verificables, avanza precisamente en esa dirección.
El Hogar de Día Clemente Pérez en Pedernales, las raciones de medicamentos y alimentos fortificados, las camas articuladas y la expansión de proyectos de inclusión social son piezas concretas de un rompecabezas más grande: la construcción de un país que no abandona a sus envejecientes, sino que los acompaña y reconoce como parte esencial de su historia y su futuro. Y en ese camino, la colaboración público-privada deja de ser un lema y se convierte en rostro, nombre y acción diaria.
Al final, detrás de cada estadística hay una persona: una abuela que ya no se cae de la cama porque ahora tiene una articulada; un abuelo que recibe sus medicamentos sin tener que elegir entre comprarlos o comprar comida; una pareja de envejecientes que se siente acompañada en un hogar de día. Cuando las alianzas estratégicas logran impactar esas vidas concretas, el país entero se fortalece.
¿Qué más te gustaría ver que hagan juntos instituciones públicas y empresas privadas para que el envejecimiento en tu comunidad se viva con más dignidad, alegría y participación?
Referencias
Acuerdan acciones para mejorar calidad de vida de adultos mayores – Diario Libre
AFP Popular contribuirá a mejorar la calidad de vida de los adultos mayores – UNFPA
Políticas de atención a las personas mayores en la República Dominicana – CEPAL
Plan Estratégico Institucional (PEI) 2025-2028 – CONAPE
República Dominicana se encamina a ser un país de adultos y envejecientes – ONE
__
LTDMA es un portal dominicano y archivo histórico vivo donde recopilamos contenido evergreen que documenta todo lo que define a Quisqueya: su historia, cultura, música, progreso, belleza, logros y triunfos — y también todos los retos que forjan su carácter. Sin agenda política. Solo el propósito de preservar, para las generaciones presentes y futuras, el mejor registro de su hermosa identidad.
