En la República Dominicana, donde cada feminicidio nos duele como si fuera en nuestra propia familia, un grupo de 24 comunicadores acaba de graduarse de un diplomado que no solo suma un título, sino que promete cambiar la manera en que contamos la violencia y la vida de las mujeres en los medios dominicanos.
Un diplomado nacido en medio de la urgencia
El Diplomado en Comunicación para el Cambio Social con Perspectiva de Género surge en un momento especialmente crítico para el país, marcado por el aumento de feminicidios y la discusión pública sobre el rol de los medios frente a la violencia contra las mujeres, según reseñó el comunicado difundido por Cipaf, Agareso y Unibe al culminar la segunda cohorte del programa. En ese documento se subraya que la República Dominicana atraviesa “una de las peores olas de violencia feminicida de los últimos años”, con cifras que mantienen la alarma social y ponen bajo la lupa tanto las políticas públicas como las narrativas mediáticas.
Aunque las estadísticas oficiales pueden variar según la institución, el Ministerio de la Mujer ha señalado en informes recientes que la violencia de género sigue siendo uno de los principales problemas de seguridad y derechos humanos del país, y organizaciones como la Coalición por la Vida y los Derechos de las Mujeres han documentado decenas de feminicidios cada año, lo que mantiene el tema en la agenda nacional.
📊 Violencia feminicida en RD: organizaciones feministas han registrado de forma sistemática feminicidios cada año en el país, evidenciando la persistencia de esta forma extrema de violencia de género, como recopila el Observatorio de la Violencia de Género de la Coalición por la Vida y los Derechos de las Mujeres.
Es en ese contexto que el Centro de Investigación para la Acción Femenina (Cipaf), la Asociación Galega de Comunicación para o Cambio Social (Agareso) y la Universidad Iberoamericana (Unibe) decidieron apostar por fortalecer las capacidades de quienes tienen en sus manos el poder de contar estas historias: periodistas, comunicadoras comunitarias, activistas y estudiantes.
Cuando la forma de contar también hiere
Uno de los ejes centrales del diplomado es el reconocimiento de que los medios no solo informan: también construyen imaginarios. El comunicado de los organizadores advierte que coberturas que justifican al agresor, exponen innecesariamente a las víctimas o presentan los feminicidios como sucesos aislados terminan reforzando estereotipos y normalizando una violencia que tiene raíces estructurales.
Esta crítica no es exclusiva de la realidad dominicana. En distintos países se han elaborado guías específicas para la cobertura mediática de casos de violencia de género; por ejemplo, la Fundación Friedrich-Ebert en el Caribe presentó una “Guía para la cobertura mediática de casos de violencia de género”, donde se subraya la necesidad de evitar el sensacionalismo, respetar la dignidad de las víctimas y contextualizar cada caso en el marco de la desigualdad y la discriminación hacia las mujeres, como detalla la publicación de la oficina Caribe de la FES en Santo Domingo.
En el caso dominicano, el diplomado insiste en que narrar un feminicidio no es solo describir un hecho policial, sino poner en juego una ética: cómo nombramos a la víctima, qué espacio damos a la voz del agresor, qué contexto incluimos sobre las denuncias previas, la respuesta institucional o la situación de violencia sostenida. Una nota puede reproducir prejuicios, pero también puede ser el inicio de una conversación social que cuestione el machismo y exija protección efectiva.
Cipaf, Agareso y Unibe: una alianza que se siente país
El programa formativo es impulsado por tres actores con trayectorias muy específicas:
- Cipaf, con más de 45 años de trabajo en defensa de los derechos de las mujeres en República Dominicana, ha sido una voz constante en la lucha contra la violencia de género y la desigualdad, con investigación, incidencia y formación comunitaria.
- Agareso, organización gallega especializada en comunicación para el cambio social, aporta una mirada internacional sobre cómo usar los medios como herramienta de transformación, tal como detalla en su curso de especialización “Comunicar para o cambio”, centrado en enfoques de derechos y justicia social.
- Unibe, una de las universidades privadas de mayor prestigio en el país, integra el diplomado a su apuesta por una educación comprometida con la democracia, la ética y la responsabilidad social.
Juntas, estas entidades han diseñado un proceso que no se limita a sensibilizar, sino que busca transformar prácticas profesionales. El comunicado oficial subraya que esta iniciativa reafirma el compromiso de las instituciones con una comunicación que contribuya a fortalecer la democracia, combatir la desinformación y colocar la dignidad de las personas en el centro de la cobertura periodística.
Una cohorte diversa, seleccionada entre cientos de aspirantes
La segunda cohorte del diplomado reunió a 24 personas, seleccionadas entre 303 postulaciones recibidas al inicio del proceso, cifra que evidencia el creciente interés en una comunicación comprometida con la igualdad y la justicia social. Según el comunicado de Cipaf, Agareso y Unibe, los participantes provienen de distintos espacios del ecosistema comunicacional: medios de comunicación tradicionales, organizaciones sociales y proyectos comunitarios.
Esa diversidad es clave. En los grandes periódicos y canales nacionales se decide la agenda y la narrativa dominante, pero en las radios comunitarias, podcasts independientes y medios digitales de barrio se construyen otras formas de hablar de la violencia: más cercanas, más humanas, más conectadas con las realidades del día a día. Formar conjuntamente a periodistas de redacciones, comunicadoras comunitarias y activistas implica tender puentes entre esos mundos y fomentar una cultura profesional donde los derechos humanos sean el horizonte compartido.
Durante trece sesiones de formación, las y los participantes desarrollaron competencias técnicas, éticas y metodológicas para abordar problemáticas sociales desde una perspectiva de derechos. El hecho de que el proceso se extendiera por múltiples sesiones y módulos habla de una apuesta seria por la profundidad, no por una capacitación superficial.
Un currículo que mira la violencia con lentes de derechos
El diplomado incluye doce módulos que cruzan comunicación, género y derechos humanos desde distintos ángulos:
- Cultura y derechos humanos de las mujeres
- Estereotipos y sesgos de género en los medios
- Cobertura periodística de la violencia contra las mujeres
- Migración y narrativas responsables
- Noticias falsas
- Fotografía social
- Discurso de odio
- Representación de poblaciones racializadas
- Producción de pódcast
- Inteligencia artificial aplicada a la comunicación
- Estrategias de comunicación para el cambio social
La combinación de estos contenidos muestra que el objetivo no es solo “informar mejor sobre feminicidios”, sino entender cómo se entrelazan racismo, xenofobia, misoginia, desinformación y discursos de odio en los relatos mediáticos cotidianos. A la vez, se incorporan herramientas contemporáneas, como la producción de pódcast y el uso de inteligencia artificial aplicada a la comunicación, reconociendo que el espacio informativo ya no se limita a prensa escrita y televisión.
En otras latitudes se ha documentado que la formación en género dentro de las carreras de comunicación sigue siendo escasa. Un estudio sobre los planes de grado de universidades españolas publicado por la revista académica Comunicar encontró que solo 22 asignaturas, de un total de 165 grados analizados, promovían explícitamente la igualdad de género en relación con medios y TIC, señalando la baja relevancia otorgada a estos estudios en la formación periodística, como se detalla en el análisis de la revista Comunicar. Que en la República Dominicana se consolide un diplomado específico con este enfoque coloca a la iniciativa en sintonía con debates internacionales y la sitúa como referencia regional.
💡 ¿Sabías que? En análisis comparados de planes de estudios universitarios en comunicación, las asignaturas sobre género y medios siguen siendo minoritarias, lo que hace más valiosos programas especializados como este, según la revista científica Comunicar.
Docentes que conectan teoría, militancia y práctica
El cuerpo docente del diplomado está integrado por profesionales nacionales e internacionales que acompañaron el proceso desde distintas áreas de especialización: Yildalina Tatem Brache, Lorena Seijo, Uxía Pérez Fieiras, Micaela Pavone, Syra Taveras, Isaura Cotés, Zinnia Martínez, Stalin Montero, Anna Suriyach, Paola Tejada, Alejandra Aguilar, Riamny Méndez, Verónica Couto Tasende y Graciela Morales.
Esa pluralidad de voces permite articular miradas académicas, experiencias de activismo feminista, trabajo comunitario y práctica periodística. En una clase magistral sobre comunicación con perspectiva de género, la investigadora y comunicadora argentina Verónica Gago resumía ese enfoque como el intento de “crear contextos de significación para poner en común los sentidos que construyen nuestra experiencia del mundo”. En ese sentido, el diplomado propone que cada docente ayude a desmontar sentidos que naturalizan la violencia y a construir narrativas que la cuestionen.
Syra Taveras Pineda, directora ejecutiva de Cipaf, marcó el tono del programa desde el inicio de esta segunda edición. En sus palabras, la comunicación no solo informa, sino que también “construye imaginarios, cuestiona desigualdades y puede convertirse en una herramienta para transformar la realidad cuando se ejerce desde los derechos humanos y la justicia social”. Esa visión, subraya el comunicado, orientó un proceso que hoy culmina con una nueva generación de profesionales preparados para aportar a un ejercicio periodístico más ético e inclusivo.
Proyectos finales: llevar la teoría al territorio
Como cierre del proceso formativo, las y los graduados presentaron proyectos grupales aplicando las herramientas aprendidas a problemáticas de comunicación que ellas mismas identificaron, bajo la guía de la representante de Cipaf, Graciela Morales. Esa metodología parte de un principio simple pero potente: nadie conoce mejor los vacíos y errores de las narrativas sobre violencia de género que quienes los viven todos los días en sus redacciones, programas o iniciativas comunitarias.
En lugar de limitarse a exámenes teóricos, los grupos trabajan sobre casos concretos: cómo reestructurar una cobertura de feminicidio para evitar el morbo, cómo diseñar una campaña radial comunitaria que acompañe a mujeres sobrevivientes de violencia, cómo producir un pódcast que explique términos como “violencia simbólica” o “patriarcado” de forma accesible. Cada proyecto se convierte en un laboratorio práctico desde donde imaginar otra forma de informar.
Voces que llaman a llevar lo aprendido a la calle y al aire
Durante el acto de graduación, el estudiantado estuvo representado por Virginia Meza, conductora de “Diálogo a Ciegas”, y Luis David Flores, periodista del periódico económico elDinero. Ambos llamaron a sus compañeras y compañeros a poner en práctica lo aprendido al servicio de los medios y en la creación de narrativas justas que respeten los derechos humanos, según recoge el comunicado de los organizadores.
Ese llamado no es menor: el verdadero impacto del diplomado no se medirá en diplomas colgados en la pared, sino en titulares mejor escritos, entrevistas más responsables, reportajes que contextualicen la violencia, decisiones editoriales que eviten revictimizar. Periodistas económicos que se preguntan cómo la precariedad laboral afecta a las mujeres, comunicadores culturales que revisan cómo se perpetúan estereotipos en la música urbana, reporteros de sucesos que abandonan el lenguaje de “crimen pasional” para nombrar claramente la violencia machista: ahí se hace visible el legado del programa.
Un legado para el periodismo dominicano
Que instituciones con trayectoria y reconocimiento se articulen para formar comunicadores con perspectiva de género deja un mensaje claro al ecosistema mediático dominicano: el oficio no puede seguir siendo neutral frente a la violencia contra las mujeres. Se necesita un periodismo que, sin perder el rigor, asuma una postura ética basada en los derechos humanos.
Este diplomado en Comunicación para el Cambio Social con Perspectiva de Género se inscribe en una corriente global de revisión crítica de la formación periodística. Diversos documentos sobre buenas prácticas en periodismo, como las recomendaciones de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas en materia de accesibilidad y enfoque inclusivo, apuntan a que las facultades y programas de formación deben adaptarse para que el periodismo responda a las demandas de sociedades más diversas, con mayores exigencias de responsabilidad.
En la República Dominicana, donde el debate sobre la violencia de género es cotidiano pero las transformaciones suelen ser lentas, la existencia y continuidad de este diplomado significa que ya hay, al menos, dos cohortes de profesionales que decidieron mirar su oficio desde otra orilla. Comunicar con perspectiva de género no es “hacer periodismo feminista” en un sentido reducido; es reconocer que cada historia que contamos puede contribuir a sostener una estructura de desigualdad o a abrir espacio para su cambio.
Al final, el orgullo no está solo en que 24 personas hayan recibido un certificado, sino en lo que ese certificado representa: una apuesta dominicana por un periodismo que mira de frente la violencia, nombra al patriarcado, respeta la dignidad de las víctimas, cuestiona la indiferencia y se asume parte de la solución. Si estos nuevos comunicadores y comunicadoras logran que, frente al próximo titular de feminicidio, un editor se detenga a pensar cómo contar mejor, el legado del diplomado ya habrá comenzado a cumplirse.
Referencias
Guía para la cobertura mediática de casos de violencia de género – Friedrich-Ebert-Stiftung Caribe
Curso de especialización “Comunicar para o cambio” – Agareso
Estudios de género y medios en universidades españolas – Revista Comunicar
Formación curricular en Periodismo y enfoque inclusivo – CRUE
Clase magistral sobre comunicación con perspectiva de género – Verónica Gago (YouTube)
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