Legado y virtudes del Ing. Salomón Rizek Llabally: un pilar del desarrollo agropecuario en la República Dominicana

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En la penumbra solemne de la Catedral Santa Ana, entre cirios encendidos y miradas humedecidas, San Francisco de Macorís no solo despidió a un empresario. Despidió a un hombre que hizo de la tierra, la cooperación y el servicio silencioso un proyecto de vida compartido con todo el Nordeste. Allí, el nombre del ingeniero Salomón Rizek Llabally dejó de ser solo recuerdo familiar para reafirmarse como parte de la memoria colectiva de la región.

Un ingeniero que hizo del campo su misión

El novenario en memoria de Salomón Rizek Llabally reunió a hijos, nietos, biznietos, hermanos, productores agropecuarios, dirigentes cooperativistas, empresarios y autoridades académicas en la Catedral Santa Ana de San Francisco de Macorís, en un acto que combinó gratitud, admiración y orgullo regional, según relató el periódico francomacorisano El Jaya en su crónica sobre el homenaje a Rizek. No era un simple tributo luctuoso: era la confirmación pública de que su vida quedó sembrada en cada proyecto productivo, cooperativo y social que ayudó a levantar en el Nordeste.

Los asistentes coincidieron en una definición que se repitió una y otra vez: Salomón Rizek fue un símbolo de unidad, visión y servicio. Un líder que, aun moviéndose en el mundo empresarial, entendía el progreso como una tarea compartida con el productor del campo, la familia y la comunidad, no como un logro individual.

Más que despedir a un empresario exitoso, la comunidad honró a “un hombre que hizo de la tierra su misión de vida y del servicio a los demás su mayor patrimonio”, en palabras recogidas por la crónica local de El Jaya.

COOPENOR: cuando la cooperación se transforma en fuerza productiva

Una cooperativa nacida de la visión de unir al productor

El aporte de Salomón Rizek al desarrollo agropecuario dominicano se expresa con mayor claridad en la historia de la Cooperativa Agropecuaria de Servicios Múltiples del Nordeste (COOPENOR), de la cual fue fundador y a la que dedicó décadas de trabajo. El diario El Caribe lo describe como fundador y presidente ad vitam de COOPENOR, una entidad que se convirtió en herramienta clave para la organización económica del campo nordestano.

Durante el novenario, el doctor Francisco Israel Brito Rodríguez, en representación del Consejo de Administración de COOPENOR, recordó que la cooperativa nació como una apuesta a la unión: un modelo en el que pequeños y medianos productores del Nordeste, muchas veces aislados, accedían a insumos, servicios y mercados mediante el esfuerzo conjunto.

Según relató Brito, bajo el liderazgo de Rizek la cooperativa logró consolidarse como una de las entidades más importantes del país en la producción de alimentos balanceados para animales y en el apoyo al sector ganadero. Desde su planta en San Francisco de Macorís, COOPENOR ha sido un eslabón estratégico en la cadena productiva que sostiene la ganadería nacional, permitiendo abaratar costos y garantizar insumos de calidad a los productores.

💡 ¿Sabías que? Al fallecer, diversos medios nacionales reseñaron que Salomón Rizek era reconocido a nivel país como el gran impulsor de COOPENOR y referente de la cooperación agropecuaria organizada, como destacó el portal RDE Digital al reseñar el homenaje del sector empresarial.

CODAL: la apuesta por la industria láctea regional

La visión de Rizek no se limitó a la producción de alimentos para animales. También entendía que el futuro del productor dependía de industrializar lo que el campo generaba. De ahí su papel decisivo en la creación de la Compañía Dominicana de Alimentos Lácteos (CODAL).

Durante la ceremonia, el doctor Brito subrayó la participación determinante de Salomón Rizek en el establecimiento de CODAL en 1971, proyecto que se convirtió en una de las iniciativas de mayor impacto para la economía agropecuaria del Nordeste, según reseñó El Jaya al detallar la historia de CODAL y su impacto regional. CODAL permitió procesar la leche producida en la región, agregar valor al trabajo del ganadero y fortalecer un circuito económico que beneficiaba a toda la cadena, desde el ordeño hasta el consumidor.

CODAL se sumó a otros esfuerzos industriales lácteos que surgieron en el país desde la década de 1960, pero en el caso del Nordeste significó que el productor local ya no dependiera exclusivamente de intermediarios ni de plantas lejanas para colocar su producción. Fue una apuesta concreta a la descentralización del desarrollo industrial.

Un constructor discreto de instituciones

Asociaciones, cooperativas y tejido social

Más allá de COOPENOR y CODAL, el legado institucional de Salomón Rizek se ramifica por distintas organizaciones que hoy forman parte de la infraestructura social y económica de San Francisco de Macorís. Durante la homilía del novenario, el reverendo padre Isaac García de la Cruz, rector de la Universidad Católica Nordestana (UCNE), recordó su participación en la fundación de la Asociación Duarte, de COOPENOR y de asociaciones de ganaderos que fortalecieron la representación del sector agropecuario regional, de acuerdo con el reporte de El Jaya sobre la homilía y el legado institucional de Rizek.

La Asociación Duarte, una entidad de ahorro y crédito con sede en San Francisco de Macorís, ha sido protagonista en el financiamiento de proyectos productivos y en la inclusión financiera de la población de la provincia Duarte. La participación de Rizek en su gestación conecta con su visión integral: producir, industrializar, pero también facilitar crédito y oportunidades a quienes quieren emprender en el campo y la ciudad.

En 2016, la UCNE lo exaltó en su Galería de los Valores, reconociendo en él la encarnación del trabajo y la responsabilidad como principios de vida. Esa distinción académica, reseñada en medios locales, sintetiza cómo el liderazgo de Rizek trascendió lo empresarial para convertirse en ejemplo educativo y moral para nuevas generaciones.

La donación silenciosa para un hospital regional

Quizás el gesto más elocuente de su compromiso social no fue una empresa, sino una donación silenciosa. Durante la homilía, el padre Isaac García de la Cruz reveló que una parte importante de los terrenos donde se levanta el nuevo Hospital Regional Doctor Ángel María Gatón fue donada por Salomón Rizek, y que otras áreas fueron vendidas por debajo de su valor real para hacer posible la obra.

El sacerdote narró que, al explicársele que en esos terrenos se construiría un centro hospitalario para atender a las personas más vulnerables del Nordeste, la respuesta de Rizek fue simple y contundente: “Midan la tierra que necesiten”, según recogió el portal La Tierra de Mis Amores al relatar la donación para el hospital. La frase, pronunciada sin estridencias ni publicidad, condensa una filosofía de vida centrada en el bien común.

En una región donde el acceso a servicios de salud de calidad ha sido un reclamo histórico, ese aporte de tierra significa mucho más que una propiedad: es una forma de convertir el patrimonio familiar en infraestructura de solidaridad.

El hombre que nunca se desligó del campo

La rutina del agricultor hasta el final

Entre las voces que se alzaron en el novenario, la de su nieto David Schulze Rizek aportó una dimensión íntima y cercana. En un testimonio cargado de afecto, David describió a su abuelo como una figura paterna amorosa que nunca perdió su conexión con la tierra. Según contó, incluso en la etapa final de su vida, cuando caminar le resultaba difícil, Salomón insistía en visitar semanalmente su finca en San Francisco de Macorís para ver las siembras, supervisar los proyectos y contemplar sus vacas y sus caobas.

“Recorría la propiedad desde su jeepeta, observando sus vacas, sus caobas y pensando siempre en nuevos proyectos”, recordó su nieto, en una escena que revela a un hombre que concebía el campo no solo como fuente de ingresos, sino como espacio de identidad y plenitud personal.

En su oficina y en la finca, Rizek disfrutaba de conversar con la familia y recibir amigos, convirtiendo esos espacios en lugares de encuentro intergeneracional. Ese estilo de liderazgo cercano, donde la empresa se mezcla naturalmente con el hogar, es una nota distintiva de muchos emprendedores del interior dominicano, pero en su caso se acentuó por la coherencia entre lo que sembraba en la tierra y lo que sembraba en su entorno familiar.

Valores vividos: trabajo, fe y humildad

El padre Isaac García de la Cruz subrayó en la homilía la dimensión humana y espiritual de Salomón Rizek, definiéndolo como un hombre íntegro, trabajador incansable y profundamente creyente. Recordó que su vida estaba guiada por dos ejes: el trabajo perseverante y la responsabilidad ante su comunidad, principios que motivaron la UCNE a incluirlo en la Galería de los Valores en 2016.

Familiares y amigos coincidieron en un punto central: “Su objetivo nunca fue el beneficio personal. Siempre pensó en el bienestar colectivo y en dejar proyectos que trascendieran su propia existencia”, afirmó el sacerdote durante el acto. Esa vocación de trascendencia se hace visible en cada institución que ayudó a fundar y en cada obra que benefició a la mayoría, no a un grupo reducido.

Una herencia de unidad, más allá de las generaciones

La familia como prolongación del proyecto de vida

El día del novenario, la Catedral Santa Ana estuvo colmada por la familia de Salomón Rizek: sus hijos María Esperanza, Mireya y Juan Manuel, Carmen Virginia y Wally, Salomón y Bárbara, Raúl e Ivonne, y Josefina; además de nietos, biznietos y hermanos, entre ellos Tifita, Lidia, Ela, José Nazario y Mercedita, de acuerdo con la reseña de El Jaya sobre la despedida familiar. Esa presencia masiva no solo era un acto de despedida, sino también la constatación de una herencia viva.

Su hijo Raúl tomó la palabra para agradecer, en nombre de la familia, las muestras de solidaridad y reconocimiento recibidas en el momento de dolor. “Queremos en nombre de nuestras familias expresarles las más infinitas gracias a cada uno de ustedes aquí presentes por la solidaridad que hoy nos han dispensado, estaremos eternamente agradecidos”, expresó. Y agregó una frase que resume el sentimiento de los suyos: “Gracias, querido padre, por tu legado de humildad, audacia y amor por la vida y la familia”.

En esa gratitud se percibe que el legado de Salomón no se limita a los libros contables ni a las actas de constitución de cooperativas. Está también en la manera en que su familia entiende el servicio, la discreción y la responsabilidad con la comunidad.

Un referente para el Nordeste y para el país

Al conocerse su fallecimiento, medios nacionales como El Caribe resaltaron el impacto de Salomón Rizek en el sector agropecuario y su rol como “fundador y presidente ad vitam” de COOPENOR. RDE Digital, por su parte, recordó el reconocimiento que el sector empresarial dio a su figura, particularmente por su papel en la cooperativa y en la organización del productor de la región.

Su historia encaja en una tradición dominicana de liderazgo silencioso desde el interior del país: hombres y mujeres que, sin ocupar cargos políticos rimbombantes, transforman territorios a través del trabajo cooperativo, la creación de instituciones y el compromiso comunitario. En tiempos donde muchas veces se exalta lo inmediato y lo vistoso, la vida de Rizek rescata valores atemporales: la paciencia del agricultor, la seriedad del cooperativista y la generosidad del ciudadano que piensa en el bien de todos.

San Francisco de Macorís despidió a uno de sus hijos más distinguidos, pero no cerró una historia. La continuó. Porque cada saco de alimento animal que sale de COOPENOR, cada litro de leche procesada gracias a la infraestructura que él ayudó a impulsar y cada paciente atendido en el Hospital Regional Doctor Ángel María Gatón son, en el fondo, capítulos nuevos de la obra que Salomón Rizek empezó a escribir hace décadas con la sencillez de quien siembra sabiendo que otros cosecharán.

¿Qué otra historia de nuestros campos y cooperativas sientes que merece ser rescatada con el mismo cariño y detalle que la vida del ingeniero Salomón Rizek Llabally?


Referencias

Coopenor resalta las virtudes de su fundador, Ing. Salomón Rizek Llabally – El Jaya
Sector empresarial despide hoy a Salomón Rizek Llabaly – RDE Digital
Muere empresario Salomón Rizek, hermano de Héctor Rizek – El Caribe
Coopenor resalta las virtudes de su fundador Ing. Salomón Rizek Llabally – La Tierra de Mis Amores


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