Imagen: Arecoa
Reducir plástico en hoteles de República Dominicana es posible mediante dispensadores de agua, envases rellenables y la eliminación de artículos desechables. Iberostar Bávaro ofrece un ejemplo concreto: sus instalaciones sustituyeron botellas individuales y otros productos de un solo uso por sistemas reutilizables, con beneficios ambientales, operativos y de experiencia para el huésped.
El turismo dominicano depende en buena medida de la calidad de sus costas, playas y paisajes. Por eso, reducir los residuos generados dentro de los hoteles no es solo una cuestión de imagen: también influye en la protección de los espacios que atraen a visitantes y conectan al país con la diáspora.
El caso de Iberostar muestra cómo una cadena hotelera puede convertir una meta ambiental en cambios visibles en habitaciones, restaurantes, áreas comunes y servicios de agua. Sus medidas permiten identificar prácticas que otros establecimientos pueden adaptar a sus propias operaciones.
¿Por qué es un problema el plástico en los hoteles dominicanos?
Los hoteles concentran un consumo elevado de productos empacados individualmente. Agua embotellada, vasos, sorbetes, artículos de higiene, envases para alimentos y productos de limpieza pueden convertirse en residuos después de un solo uso, aunque su vida útil haya durado apenas unos minutos.
En los destinos costeros, la gestión de estos materiales tiene una importancia adicional. Un residuo mal manejado puede terminar en vertederos, drenajes, ríos o zonas marinas. La preocupación no se limita a la apariencia de una playa: el plástico puede fragmentarse y permanecer en el ambiente durante largos periodos, con efectos sobre los ecosistemas y la fauna.
Para una empresa turística, el problema también tiene una dimensión operativa. Cada botella, vaso o envase exige compra, transporte, almacenamiento, reposición y disposición final. Cuando un hotel sustituye artículos individuales por sistemas rellenables, modifica simultáneamente varias etapas de esa cadena.
La política de sostenibilidad de Iberostar fija como compromiso que sus hoteles estén libres de plástico de un solo uso en todas sus áreas. La misma política establece metas adicionales relacionadas con residuos y emisiones, dentro de un enfoque que vincula la operación hotelera con la protección ambiental mediante su documento oficial de sostenibilidad.
El desafío consiste en evitar que la reducción se limite a retirar una botella de la habitación. Para que tenga alcance, debe abarcar las áreas gastronómicas, las piscinas, los bares, los espacios de recepción, los baños y los servicios internos.
¿Qué alternativas existen a las botellas plásticas en hoteles?
La alternativa más directa es instalar fuentes o dispensadores de agua potable y entregar al huésped un recipiente reutilizable o de vidrio. El sistema permite que el agua esté disponible sin que cada consumo requiera una botella nueva.
Iberostar comunicó en 2019 que sus establecimientos Iberostar Selection Bávaro Suites e Iberostar Selection Coral Bávaro incorporarían estaciones de recarga y habitaciones sin plásticos de un solo uso. La empresa calculó que esas fuentes podían evitar el uso de más de 85,000 botellas de agua al año, según su guía de ecoturismo.
Una estrategia completa puede combinar varias medidas:
- Dispensadores de agua: colocados en puntos de circulación, habitaciones o zonas comunes para facilitar la recarga.
- Botellas reutilizables: entregadas al huésped o disponibles como parte del servicio del hotel.
- Envases de vidrio: empleados para agua y bebidas cuando el sistema de lavado y retorno lo permite.
- Dispensadores rellenables de higiene: instalados para champú, gel, jabón y lociones.
- Eliminación de sorbetes y vasos desechables: sustituidos por alternativas reutilizables o por materiales adecuados cuando el servicio lo exige.
- Compras a granel: útiles para reducir empaques individuales en alimentos, bebidas y productos de limpieza.
- Separación y medición de residuos: necesaria para saber cuánto material entra, cuánto se reutiliza y cuánto se descarta.
Iberostar describe estas medidas como parte de su programa Wave of Change, que incluye economía circular, consumo responsable de productos del mar y protección de la salud costera. En sus hoteles, la empresa también presenta fuentes de agua purificada y habitaciones sin plástico de un solo uso como elementos de la experiencia del visitante, como se detalla en la página oficial de Iberostar Waves Dominicana.
La sustitución debe planificarse con criterios de higiene y logística. Un recipiente reutilizable no elimina automáticamente el impacto ambiental si requiere transporte innecesario, lavado ineficiente o reemplazo frecuente. El resultado depende del diseño del sistema completo.
¿Cómo pueden los hoteles en República Dominicana reducir el uso de plástico?
El primer paso es realizar un inventario. El hotel necesita identificar cuántas botellas, vasos, sorbetes, amenidades, envolturas y otros artículos compra durante un periodo definido. También debe calcular el gasto asociado, no solo el peso de los residuos.
Con esos datos, la administración puede comenzar por los productos de mayor volumen y menor complejidad de sustitución. El agua embotellada individual suele ser un punto de partida porque su consumo es constante y existen alternativas visibles para huéspedes y empleados.
La segunda etapa consiste en adaptar la infraestructura. Las fuentes deben estar ubicadas donde las personas realmente las necesitan, contar con mantenimiento y ofrecer información clara. Si rellenar una botella resulta incómodo, el huésped puede volver a solicitar envases desechables.
El cambio también requiere capacitar al personal. Recepción, limpieza, alimentos y bebidas, mantenimiento y compras deben conocer el propósito de la medida y la manera correcta de aplicarla. Una política ambiental pierde efectividad cuando cada departamento opera con criterios diferentes.
La experiencia de Iberostar en Bávaro incluyó 19 dispensadores de agua y la sustitución de otros artículos desechables por productos rellenables o reutilizables. La empresa también informó que sus encuestas de satisfacción registraron una valoración positiva de la medida por parte de más del 80% de sus clientes, aunque reconoció que al inicio hubo resistencia, según su informe de sostenibilidad 2022.
Ese dato muestra que la comunicación forma parte de la solución. Explicar al visitante dónde llenar su botella, por qué se retiró un artículo y cómo se garantiza la higiene transforma una ausencia —la botella que ya no está— en una experiencia comprensible.
¿Qué resultados ha tenido Iberostar y qué pueden aprender otros hoteles?
El caso de Iberostar Bávaro se presenta como una operación de gran escala. La empresa indicó que dejó de consumir 54 millones de botellas plásticas en República Dominicana después de implementar el sistema de dispensadores y otras medidas de reducción. También señaló que la inversión inicial se recuperó en menos de un año mediante el ahorro asociado a la compra de botellas, según la guía sobre turismo sostenible de Iberostar.
La cifra combina una reducción ambiental con una lógica empresarial: eliminar un producto recurrente puede disminuir el costo de abastecimiento. Sin embargo, el resultado no depende únicamente de retirar botellas. Hay que considerar el precio de los equipos, las instalaciones, el mantenimiento, el agua, la limpieza de los recipientes y la capacitación.
Las medidas comunicadas por la cadena incluyen:
- 19 dispensadores de agua en el Hotel Iberostar de Bávaro.
- Habitaciones con productos rellenables para sustituir presentaciones desechables.
- Reducción de sorbetes y vasos de un solo uso.
- Uso de recipientes reutilizables en distintas áreas.
- Fuentes de agua purificada en hoteles de la marca.
- Habitaciones anunciadas como libres de plástico de un solo uso.
La página oficial de Iberostar Waves Dominicana identifica además prácticas como consumo responsable de pescado y marisco, viveros de corales, opciones de alimentación vegetal y proyectos de conservación de abejas. Estas acciones no sustituyen la gestión de residuos, pero muestran que la reducción de plástico puede integrarse en una estrategia más amplia de turismo responsable.
Para otros hoteles, la enseñanza principal es metodológica: medir antes de sustituir, comenzar por los artículos de mayor consumo, facilitar la reutilización y verificar los resultados. Sin mediciones de compras, residuos y costos, una campaña ambiental puede quedarse en un mensaje publicitario difícil de evaluar.
¿Qué beneficios económicos y ambientales trae reducir el plástico?
El beneficio ambiental más evidente es evitar la fabricación, transporte y descarte de artículos de un solo uso. Cuando una botella no se compra, tampoco se requiere trasladarla hasta el hotel ni retirarla después como residuo.
El beneficio económico puede aparecer en las compras recurrentes. Un dispensador exige inversión inicial, pero una botella individual representa un gasto repetido cada vez que llega un huésped, se repone una habitación o se atiende un servicio.
La operación también puede ganar eficiencia. Los productos rellenables reducen el número de unidades que el personal debe reponer y pueden simplificar el almacenamiento. Los envases reutilizables, por su parte, requieren protocolos de lavado, inventario y reposición, pero permiten controlar mejor el flujo de materiales.
Existe además un beneficio relacionado con la percepción del visitante. Iberostar informa que más del 80% de sus clientes valoró positivamente la eliminación de plásticos de un solo uso, según sus encuestas internas. Esa respuesta puede fortalecer la relación entre el hotel y un público que busca experiencias coherentes con la protección de los destinos.
La imagen, sin embargo, debe estar respaldada por resultados verificables. La sostenibilidad hotelera no se demuestra únicamente con una botella reutilizable en la habitación; requiere datos sobre consumo, residuos, agua, energía, compras y disposición final.
Contexto para los dominicanos fuera del país
Para la diáspora, la reducción de plástico ofrece una forma concreta de observar cómo cambia la experiencia turística en República Dominicana. Quien regresa al país puede encontrar servicios de agua recargable, habitaciones con dispensadores y espacios que reducen artículos desechables sin abandonar la comodidad.
Ese cambio conecta la actividad turística con una responsabilidad compartida. Las playas, arrecifes, manglares y comunidades que forman parte de la imagen internacional del país no son únicamente escenarios para visitantes: también son patrimonio cotidiano de los dominicanos.
La experiencia de Iberostar en Bávaro no representa automáticamente a todo el sector hotelero. Sí funciona como un caso documentado de cómo una cadena puede establecer metas, instalar infraestructura, medir la aceptación del huésped y vincular la reducción de residuos con el ahorro operativo.
El avance más sólido ocurre cuando esas prácticas se integran en la gestión diaria y no dependen de una campaña temporal. Compras, mantenimiento, alimentos y bebidas, limpieza y atención al cliente deben participar para que el resultado sea consistente.
Reducir el plástico en los hoteles dominicanos significa cambiar objetos y rutinas, pero también replantear la relación entre hospitalidad y territorio. En Bávaro, las fuentes de agua y los productos rellenables muestran que la comodidad del visitante puede coexistir con una operación que genera menos residuos.
La experiencia deja una referencia útil para el turismo nacional: medir el consumo, sustituir los artículos de mayor impacto y hacer que la alternativa reutilizable sea sencilla para huéspedes y empleados. Para un país cuya identidad turística está estrechamente ligada al mar, cada reducción verificable contribuye a proteger el lugar que recibe tanto a visitantes como a dominicanos que regresan a casa.
Preguntas frecuentes sobre la reducción de plástico en hoteles dominicanos
¿Cómo pueden los hoteles en República Dominicana reducir el uso de plástico?
Pueden comenzar con un inventario de compras y residuos para identificar los artículos de mayor consumo. Luego pueden instalar dispensadores de agua, utilizar botellas y recipientes reutilizables, colocar dispensadores rellenables de higiene, reducir sorbetes y vasos desechables, y capacitar al personal para aplicar las medidas de manera uniforme.
¿Qué alternativas existen a las botellas plásticas en hoteles?
Las principales alternativas son las fuentes o dispensadores de agua potable, las botellas reutilizables y los recipientes de vidrio. Para que funcionen, deben estar disponibles en lugares convenientes, recibir mantenimiento y contar con instrucciones claras. También pueden combinarse con sistemas de productos rellenables en habitaciones y áreas comunes.
¿Qué resultados ha tenido Iberostar al eliminar plásticos en sus hoteles?
Iberostar informó que su operación en República Dominicana dejó de consumir 54 millones de botellas plásticas. En Bávaro instaló 19 dispensadores de agua y comunicó que la inversión inicial se recuperó en menos de un año. La empresa también reportó una valoración positiva de la medida por parte de más del 80% de sus clientes.
¿Qué beneficios económicos y ambientales trae reducir el plástico en hoteles?
La reducción evita la compra, el transporte y el descarte de numerosos productos de un solo uso. También puede disminuir gastos recurrentes y simplificar ciertas tareas de reposición. Para el huésped, las medidas pueden mejorar la percepción del hotel cuando están acompañadas de información clara, infraestructura adecuada y resultados medibles.
Referencias
Documento oficial de sostenibilidad de Iberostar (PDF)
Guía de ecoturismo de Iberostar
Página oficial de Iberostar Waves Dominicana
Informe de sostenibilidad 2022 de Iberostar (PDF)
Guía sobre turismo sostenible de Iberostar
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