En Copey, una comunidad de Maimón rodeada por el paisaje montañoso de Monseñor Nouel, la sostenibilidad tomó forma concreta: 750 árboles de cedro fueron plantados durante la Jornada de Reforestación 2026 de Seaboard Energía Limpia. La iniciativa reunió a más de 50 voluntarios y contó con el acompañamiento de la Dirección de Reforestación del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, de acuerdo con la cobertura de Noticias SIN.
Una alianza para restaurar el territorio
La jornada representa una colaboración directa entre el sector privado y las instituciones públicas responsables de la protección ambiental. En este caso, Seaboard aportó la participación de sus colaboradores y la organización de la actividad, mientras que el Ministerio de Medio Ambiente intervino mediante su Dirección de Reforestación.
La coordinación es relevante porque la recuperación de los bosques requiere continuidad, conocimiento técnico y trabajo en los territorios donde la cobertura vegetal ha sido afectada. El Ministerio ha señalado que sus programas de reforestación priorizan, entre otros objetivos, la protección de las cuencas hidrográficas y el aumento de la disponibilidad de agua, según información publicada por la propia institución en su sección de reforestación.
En Monseñor Nouel, las acciones de restauración ambiental ya han incluido zonas vinculadas con ríos y áreas montañosas. En diciembre de 2023, el Ministerio informó sobre una jornada en la cuenca media del río Jayaco, en El Manantial, Fula, donde fueron plantados árboles ribereños y pinos occidentales para contribuir a la protección de la cuenca y del área montañosa, como reportó el Ministerio de Medio Ambiente.
📊 750 árboles de cedro: esa fue la cantidad plantada por Seaboard Energía Limpia en la comunidad de Copey, municipio de Maimón.
La actividad de Seaboard se inscribe en esa misma necesidad: restaurar espacios degradados, fortalecer la cobertura boscosa y promover una relación más responsable entre las actividades productivas y el patrimonio natural dominicano. La siembra no sustituye el cuidado posterior, pero establece una base visible para un proceso que depende del mantenimiento, la vigilancia y la supervivencia de los árboles.
El cedro y su valor para la restauración
El cedro forma parte de las especies utilizadas en programas de reforestación en la República Dominicana. El Ministerio de Medio Ambiente lo incluyó entre los árboles plantados en jornadas nacionales junto con especies como el pino, la caoba criolla, el corazón de paloma, el capá y la cabirma.
La selección de una especie debe responder a las características del terreno, el clima y el objetivo de la restauración. En una plantación orientada a recuperar áreas degradadas, los árboles pueden contribuir a estabilizar el suelo, ofrecer refugio y alimento para organismos, generar sombra y favorecer la retención de humedad. Estos beneficios dependen de que las plantas logren establecerse y de que el área reciba seguimiento.
La importancia de los árboles también está relacionada con el agua. Las raíces ayudan a mantener la estructura del suelo y a reducir el arrastre de sedimentos durante las lluvias, mientras que la vegetación protege las zonas próximas a ríos y arroyos. En una provincia atravesada por ambientes montañosos y cuencas hidrográficas, la restauración forestal tiene una dimensión ambiental y también comunitaria.
El Gobierno dominicano ha descrito la conservación de los bosques como una herramienta para proteger el agua, los suelos y los servicios ecosistémicos. También ha relacionado la siembra de especies nativas y adaptadas con la reducción de riesgos ambientales y la mitigación de los efectos del calentamiento global, como se detalla en el Plan Nacional de Reforestación.
Reforestar frente al calentamiento global
Los bosques absorben dióxido de carbono mediante el crecimiento de la vegetación y almacenan carbono en los troncos, las raíces y el suelo. Por esa razón, la recuperación de áreas deforestadas es una de las acciones asociadas a la mitigación del cambio climático, aunque sus resultados dependen de la permanencia de los árboles y de la conservación del ecosistema completo.
La reforestación también ayuda a enfrentar impactos locales. Una cobertura vegetal más sólida puede reducir la erosión, proteger las fuentes de agua y mejorar las condiciones de hábitat para distintas especies. En el caso de una provincia como Monseñor Nouel, donde se han desarrollado jornadas de plantación en cuencas y zonas montañosas, la restauración tiene una conexión directa con la protección del territorio.
💡 ¿Sabías que? En una jornada realizada en Monseñor Nouel, el Ministerio de Medio Ambiente reportó la plantación de 600 pinos y 400 árboles ribereños en la cuenca del río Jayaco, con especies como uva de playa, cabirma y mara.
La cifra permite dimensionar que la restauración ambiental no depende de una sola actividad. Se construye mediante intervenciones sucesivas, realizadas por instituciones, empresas, comunidades y organizaciones sociales. Cada jornada puede ser puntual, pero su impacto aumenta cuando forma parte de una estrategia sostenida de protección y recuperación.
Más de 50 voluntarios en acción
La participación de más de 50 colaboradores de Seaboard dio a la jornada una dimensión que trasciende la cantidad de árboles plantados. La empresa presentó la actividad como una expresión de responsabilidad ambiental y participación voluntaria, con la intención de convertir la sostenibilidad en una práctica compartida dentro de la organización.
La presencia de empleados en el terreno también puede ayudar a conectar los compromisos corporativos con acciones verificables. Sembrar, proteger y dar seguimiento a los árboles permite que la responsabilidad ambiental deje de ser únicamente un mensaje institucional y se traduzca en una intervención concreta en una comunidad determinada.
En la actividad estuvieron presentes los ejecutivos de Seaboard Armando Rodríguez, Fernando Geraldino y Jarolin De los Santos. Su participación acompañó el trabajo de los voluntarios y subrayó el respaldo directivo a la iniciativa.
La empresa definió la jornada bajo el mensaje de reforestar para contribuir a la mitigación del calentamiento global, impulsar el desarrollo sostenible y construir un futuro más verde y resiliente para la República Dominicana. Ese propósito coincide con la visión del Ministerio de Medio Ambiente, que ha llamado a empresas y ciudadanos a integrarse a los esfuerzos nacionales de conservación forestal, como se promueve en la campaña de integración al plan de reforestación.
El deporte como vehículo de conciencia ambiental
La jornada incorporó además la participación de los medallistas olímpicos dominicanos Luisito Pie y Luguelin Santos. Ambos atletas se unieron a los voluntarios en la siembra, aportando visibilidad pública a una causa que normalmente se desarrolla lejos de los reflectores.
La presencia de figuras deportivas agrega un componente de orgullo nacional. Los medallistas representan logros alcanzados por dominicanos en escenarios internacionales; al participar en una acción ambiental dentro del país, conectan esos valores de disciplina y representación nacional con la protección de los recursos naturales.
También asistió Cristian Pimente, de Abeprosado. La diversidad de participantes —directivos, colaboradores, representantes institucionales y figuras del deporte— muestra que la conservación puede reunir sectores distintos alrededor de un objetivo común.
El reto después de plantar
La plantación de 750 cedros es un punto de partida, no el final del proceso. Para que una jornada de reforestación produzca beneficios duraderos, es necesario proteger los árboles frente a sequías, incendios, animales, malezas y daños humanos. También resulta importante verificar cuántas plantas sobreviven y reemplazar aquellas que no logren establecerse.
La experiencia de los programas públicos confirma que la reforestación requiere continuidad. El Ministerio ha desarrollado jornadas en distintas provincias y ha promovido la participación de empresas, organizaciones sociales y ciudadanos. En Monseñor Nouel, sus intervenciones han incluido áreas de la cuenca del río Jayaco y otras zonas de interés ambiental.
Por eso, el valor de la iniciativa de Seaboard no se mide únicamente por el número de árboles depositados en el suelo. Su alcance dependerá de la permanencia de la alianza con las autoridades, del cuidado de la plantación y de la capacidad de convertir una actividad anual en un compromiso ambiental constante.
La jornada de Copey ofrece una imagen positiva y concreta de la cooperación dominicana: una empresa que moviliza a sus colaboradores, una institución pública que aporta coordinación técnica, atletas que inspiran participación y una comunidad que recibe una acción destinada a restaurar su entorno. En una nación que necesita proteger sus cuencas, su biodiversidad y sus suelos, cada árbol que sobrevive representa una inversión en el futuro común.
¿Qué cambios podría experimentar Copey si estos 750 cedros reciben durante años el cuidado necesario para convertirse en un nuevo espacio de bosque?
Fuentes
Noticias SIN
Ministerio de Medio Ambiente: Reforestación
Ministerio de Medio Ambiente: jornada en la cuenca del río Jayaco
Presidencia de la República: Plan Nacional de Reforestación
Presidencia de la República: bosques y cambio climático
Referencias
Seaboard planta 750 árboles en jornada de reforestación en Maimón, Monseñor Nouel (Noticias SIN)
Reforestación en República Dominicana: información oficial del Ministerio de Medio Ambiente
Jornada de reforestación en la cuenca del río Jayaco, Monseñor Nouel (Ministerio de Medio Ambiente)
Plan Nacional de Reforestación y Restauración (Presidencia de la República)
Bosques y cambio climático en República Dominicana (Presidencia de la República)
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