Fortalecimiento de los Pequeños Constructores en República Dominicana: Clave para el Desarrollo Económico

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La Confederación Dominicana de Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción ha elevado su voz para denunciar la ausencia de políticas públicas que fortalezcan a los constructores locales, una situación que requiere atención inmediata del Estado dominicano.

En declaraciones recientes, Eliseo Cristopher, presidente de COPYMECON, ha puesto sobre la mesa la vulnerabilidad estructural que enfrentan las micro, pequeñas y medianas empresas del sector construcción. Estas empresas, fundamentales para el desarrollo económico nacional, se encuentran marginadas de las grandes obras públicas, limitadas en el acceso a financiamiento, fianzas y procesos de licitación que reducen significativamente su participación en proyectos de infraestructura estatal.

Las demandas específicas del sector

La gremial ha presentado cuatro pilares fundamentales para su fortalecimiento. En primer lugar, solicita una cuota de participación mediante ley que reserve un porcentaje mínimo de obras públicas para las Mipymes constructoras, garantizando que el tejido empresarial local tenga oportunidades reales de crecimiento. En segundo lugar, demanda la creación de un fondo de garantía que facilite el acceso a fianzas y seguros requeridos en los procesos de licitación, eliminando barreras financieras que actualmente excluyen a las empresas pequeñas. Además, reclama la agilización de pagos estatales a través de procesos más rápidos de cubicación, evitando la descapitalización de empresas que dependen del flujo de efectivo para mantener sus operaciones. Finalmente, propone el desarrollo de programas de capacitación en gestión empresarial, tecnología y normas de construcción sostenible, herramientas esenciales para competir en un mercado cada vez más exigente.

Acompañando estos reclamos, COPYMECON enfatiza que se necesita una política clara que reserve un porcentaje de los contratos públicos, sostenida con crédito blando y asistencia técnica integral que permita a las pequeñas y medianas empresas acceder en igualdad de condiciones.

Desafíos estructurales que limitan el crecimiento

El sector construcción dominicano genera entre 400,000 y 430,000 empleos directos anuales, posicionándolo como uno de los motores económicos fundamentales de la nación. Sin embargo, enfrenta desafíos severos que frenan su desarrollo. La informalidad laboral persiste en niveles extraordinariamente elevados, manteniéndose entre el 85% y el 90%, muy por encima del promedio nacional que oscila entre 55% y 58%, y superior al promedio latinoamericano de 65%. Esta realidad no responde únicamente a falta de voluntad empresarial, sino a condiciones económicas e institucionales que encarecen la formalización.

Los pequeños constructores enfrentan tres obstáculos estructurales específicos: el alto costo de formalizar trabajadores en obras de corta duración, la rigidez del sistema de seguridad social que no se adapta a la naturaleza temporal y por proyecto del empleo en construcción, y la carga administrativa que supera la capacidad operativa y financiera de las empresas pequeñas.

Además, las micro, pequeñas y medianas empresas del sector enfrentan amenazas adicionales derivadas de factores externos. El encarecimiento de combustibles generado por crisis internacionales representa una vulnerabilidad crítica, dado que el cien por ciento de los combustibles consumidos en República Dominicana es importado. A diferencia de las grandes corporaciones que cuentan con respaldo financiero para absorber estos impactos, las mipymes quedan expuestas a los choques globales sin medidas de protección adecuadas. En 2023, el sector registró un decrecimiento de 2.2%, evidenciando la fragilidad de este ecosistema empresarial.

Propuestas integrales para el fortalecimiento

COPYMECON ha presentado una estrategia integral que abarca el corto, mediano y largo plazo. La propuesta incluye el incentivo a la incorporación de mano de obra dominicana mediante la creación de empleos formales, estables y de calidad, apoyados en programas de capacitación técnica y certificación laboral. La mecanización de las Mipymes constructoras emerge como otro pilar central, reconociendo que aunque el proceso de mecanización ha avanzado, ha beneficiado principalmente a empresas medianas y grandes. Facilitar el acceso a equipos y financiamiento blando para pequeñas empresas se convierte en un incentivo directo a la formalidad, productividad y reducción de dependencia de mano de obra informal.

La confederación también propone una reforma y simplificación tributaria diferenciada. El sistema tributario dominicano actual es excesivamente complejo y aplica criterios similares tanto a Mipymes como a grandes empresas. La creación de regímenes tributarios especializados permitiría mejorar el cumplimiento fiscal y acelerar procesos de formalización empresarial. Complementariamente, sugiere la implementación de un fondo de apoyo a la transición laboral con recursos públicos y privados para respaldar a las pequeñas y medianas empresas en momentos de crisis.

El sector construcción como pilar del desarrollo nacional

El presidente Luis Abinader ha reconocido al sector construcción como un aliado del Gobierno, valorando su aporte al crecimiento sostenido de la economía nacional. El sector ha demostrado ser responsable de activar rápidamente la economía del país y mantener o generar nuevos empleos, posicionándose junto a la industria, agropecuaria y zonas francas de exportación como pilares fundamentales del desarrollo dominicano. El presidente ha expresado su compromiso con alianzas público-privadas y ha proyectado una disminución en la tasa de interés en los próximos años, además de esperar mecanismos importantes de financiamiento con el nuevo Gobierno de los Estados Unidos.

En este contexto de crecimiento y oportunidad, las Mipymes constructoras requieren políticas específicas que las protejan en situaciones de crisis y les permitan participar equitativamente en el desarrollo nacional. Sin apoyo estatal integral, el sector no podrá generar los empleos ni la dinamización económica que el país requiere, especialmente en las provincias donde el potencial de crecimiento es significativo pero permanece sin explotar.

La gremial ha solicitado reuniones con el Ministerio de Obras Públicas y el Ministerio de la Presidencia para presentar formalmente su plan de fortalecimiento del sector. Este diálogo entre el Estado y los empresarios pequeños representa una oportunidad histórica para construir políticas que reconozcan la contribución vital de miles de microempresarios dominicanos que, con recursos limitados pero determinación inquebrantable, sostienen el dinamismo de la construcción nacional. El momento es propicio para transformar estas demandas legítimas en acciones concretas que fortalezcan el tejido empresarial dominicano y aseguren un desarrollo económico más inclusivo y equitativo para toda la nación.

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