La comunidad dominicana permanece como la más grande entre los grupos inmigrantes del estado de Nueva York, estimada en aproximadamente un millón de personas que sostienen una presencia cultural y económica fundamental en la Gran Manzana. Sin embargo, el panorama demográfico ha experimentado transformaciones significativas que revelan tanto los retos como los logros extraordinarios de esta población que durante décadas se ha consolidado como un pilar de la identidad neoyorquina.
Los datos de la Oficina del Censo publicados recientemente establecen que la llegada de inmigrantes al estado de Nueva York disminuyó considerablemente en el 2025, con aproximadamente 96.000 nuevos residentes que decidieron establecerse, frente a los 290.637 registrados en 2024. Este cambio refleja una tendencia nacional donde el alto costo de vida se presenta como uno de los factores clave que determina las decisiones migratorias y permanencia en el estado. Los precios de la vivienda en Nueva York se han disparado un 68% en la última década, más que en ninguna otra ciudad estadounidense, según informes de la oficina del contralor estatal (el alto costo de vida empuja a dominicanos a dejar Nueva York).
La reconfiguración de la geografía dominicana en Nueva York
El estudio del Centro de Estudios Latinoamericanos, Caribeños y Latinos de la Universidad de la Ciudad de Nueva York revela que la población dominicana en la ciudad disminuyó de 761.333 personas en 2021 a 663.169 en 2024, representando una reducción del 13% (población dominicana en NY disminuye un 13% en tres años). Sin embargo, esta cifra no refleja una reducción en la inmigración desde la República Dominicana, que se ha mantenido en niveles relativamente estables con más de 10.000 nuevos residentes llegando anualmente entre 2011 y 2023 (inmigrantes de la República Dominicana a los Estados Unidos). La disminución obedece a un proceso de emigración interna, donde aproximadamente 100.000 dominicanos abandonaron la ciudad de Nueva York entre 2021 y 2023, y cerca de 123.875 dejaron el estado por completo para buscar mejores oportunidades en otras regiones de Estados Unidos (crece la salida de dominicanos de Nueva York).
Esta dispersión geográfica no representa una dilución de la identidad dominicana, sino una reubicación estratégica en el mapa estadounidense. El 48,1% de los dominicanos que permanecen en Nueva York reside en el Bronx, consolidando este condado como el nuevo epicentro de la comunidad, mientras que el 22,3% habita en Manhattan, el 14,8% en Brooklyn, el 13,5% en Queens y el 1,3% en Staten Island. La cultura dominicana sigue presente en bodegas, barberías y espacios comunitarios que marcan la identidad de estos barrios (hay más 663 mil dominicanos viviendo en la ciudad de Nueva York).
Logros educativos que trascienden generaciones
A pesar de los desafíos económicos, la comunidad dominicana ha alcanzado avances educativos extraordinarios. Aproximadamente el 20% de los dominicanos mayores de 25 años posee un título universitario o superior, un contraste notable con el 1,6% registrado en 1980. Miles de hijos de inmigrantes dominicanos han transitado desde trabajos en fábricas y bodegas hacia la obtención de licenciaturas, muchos graduándose de instituciones como la Universidad de la Ciudad de Nueva York. Este progreso generacional refleja la determinación y la capacidad de resiliencia que caracteriza a la comunidad (popoblación dominicana en NYC cae 13% por ciento, estudio CUNY).
Desafíos económicos y estructura de ingresos
Las dificultades económicas persisten como una realidad cotidiana para la mayoría de familias dominicanas. El ingreso familiar mediano de la comunidad dominicana es de 64.000 dólares anuales, el más bajo entre los cinco grupos latinos más grandes de Nueva York. Aproximadamente el 26,1% de los dominicanos en la ciudad vive en situación de pobreza. La desigualdad económica es pronunciada: solo el 9% de los hogares genera más de 200.000 dólares anuales, pero este segmento concentra el 32% del total de los ingresos de la comunidad (menos inmigrantes están llegando a NY, mayor comunidad es dominicana).
Las mujeres dominicanas: sostenedoras del hogar
Un aspecto destacado en la investigación es que el 65% de los hogares dominicanos en Nueva York está encabezado por mujeres, la proporción más alta entre las principales nacionalidades latinas de la ciudad. Esta realidad pone de manifiesto la fortaleza y capacidad de liderazgo de la mujer dominicana, aunque también refleja una brecha económica significativa. Los hogares liderados por mujeres presentan un ingreso mediano de aproximadamente 40.000 dólares, mientras que aquellos encabezados por hombres alcanzan 65.000 dólares. A pesar de estas disparidades, las mujeres dominicanas continúan siendo el fundamento económico y social de sus familias y comunidades (resumen del Estudio de Salud y Migración de NYC 2025).
Identidad, ciudadanía y conexión con el origen
El 76% de los dominicanos en Nueva York posee ciudadanía estadounidense por nacimiento o naturalización, indicador de integración cívica y compromiso con el país de residencia. Simultáneamente, el 80% habla español en casa, manteniendo viva la lengua y la cultura dominicana como elementos centrales de la identidad. Este bilingüismo y biculturalismo permite a la comunidad navegar entre dos mundos sin perder el vínculo profundo con su origen. La proyección del Centro de Estudios Latinoamericanos indica que la población dominicana en Nueva York probablemente seguirá disminuyendo, pero esto no significa que su influencia cultural y política se desvanezca (dominicanos reducen su presencia en Nueva York, según estudio).
Importancia económica y preocupaciones de expertos
Los economistas expresan preocupación legítima sobre el impacto que la reducción en la llegada de inmigrantes tendrá en la economía del estado. La inmigración internacional constituye un importante motor de crecimiento económico en Nueva York. Los inmigrantes aportan mano de obra esencial en sectores críticos como la construcción, los servicios de alimentación, la atención médica, el cuidado infantil y los servicios del hogar. Sin una afluencia robusta de inmigrantes, los precios de estos bienes y servicios esenciales tienden a aumentar significativamente, lo que contrae la economía general del estado. Expertos independientes advierten que Nueva York no puede permitirse perder inmigrantes de sus comunidades y economía, ya que la falta de afluencia anual de trabajadores inmigrantes pone en peligro la base impositiva y la solidez económica del estado (menos inmigrantes están llegando a NY en 2026).
Una comunidad que persevera y se transforma
La comunidad dominicana en Nueva York representa un ejemplo de resiliencia, determinación y contribución invaluable a la vida económica, cultural y social del estado. Aunque enfrenta desafíos significativos relacionados con el costo de vida, la desigualdad económica y la brecha de ingresos de género, ha demostrado una capacidad extraordinaria para avanzar educativamente, establecer negocios, criar familias y mantener viva la riqueza cultural dominicana. La dispersión geográfica hacia otros estados no representa una pérdida de identidad, sino una expansión de la presencia dominicana en el territorio estadounidense. La próxima década demandará atención a políticas que promuevan vivienda asequible, oportunidades económicas equitativas y reconocimiento del papel indispensable que los inmigrantes dominicanos desempeñan en la economía y la vitalidad de Nueva York. La dominicanidad permanece como un hilo conductor en el tejido social neoyorquino, marcando barrios, instituciones y espacios públicos con su singular contribución cultural y su espíritu indomable.
Referencias usadas en Artículo
- [Población dominicana en NY disminuye un 13% en tres años](https://www.diariolibre.com/usa/actualidad/2025/11/10/poblacion-dominicana-en-ny-disminuye-un-13–en-tres-anos/330
