En la Plazoleta que lleva su nombre, ubicada en el Puente Francisco del Rosario Sánchez, conocido popularmente como Puente de la 17, el Movimiento Electoral Peñagomista realizó un acto de recordación para conmemorar el 89 aniversario del natalicio de José Francisco Peña Gómez, una de las figuras más luminosas de la historia política dominicana.
Durante la actividad, dirigentes y militantes del MEP, encabezados por Rafael "Fiquito" Vásquez, realizaron una ofrenda floral ante el busto erigido en honor al fallecido líder político, en un espacio cargado de profundo simbolismo histórico. Fue precisamente desde ese lugar donde Peña Gómez encabezó grandes concentraciones populares que reflejaron su extraordinaria capacidad de convocatoria y su inigualable talento como orador político que marcó generaciones en la República Dominicana.
Un legado de lucha y compromiso social
Peña Gómez nació en Esperanza, Provincia de Valverde, el 6 de marzo de 1937, en el seno de una familia campesina sumida en la pobreza. Su vida fue marcada por la adversidad desde sus primeros años, pues sus padres abandonaron el país cuando era apenas un bebé, huyendo de la persecución del régimen de Trujillo. A pesar de estas tremendas dificultades, logró forjar una carrera académica distinguida y se convirtió en uno de los abogados y políticos más influyentes del siglo veinte dominicano.
Su formación intelectual fue rigurosa y cosmopolita. Continuó sus estudios en Ciencias Políticas en San José, Costa Rica, y posteriormente en San Juan, Puerto Rico, en 1961 y 1962. Posteriormente, se capacitó en las prestigiosas universidades de Harvard y Míchigan en Estados Unidos. En 1970, obtuvo su doctorado en Ciencias Jurídicas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, y ese mismo año consiguió su doctorado en Derecho Constitucional y Ciencias Políticas en la Sorbona de París.
De la resistencia a la democracia
Peña Gómez ingresó al Partido Revolucionario Dominicano en 1961 como estrecho colaborador del profesor Juan Bosch, quien ganó las elecciones presidenciales de 1962, convirtiéndose en el primer presidente elegido democráticamente en 32 años. Sin embargo, su gobierno fue derrocado por un grupo militar el 25 de septiembre de 1963, iniciando un período de especial turbulencia.
En 1965, cuando la República Dominicana se encontraba bajo el yugo militar, Peña Gómez utilizó su voz en la radio para hacer un llamado apasionado a la población dominicana a levantarse en defensa de la constitucionalidad. En pocas horas, la capital se llenó de ciudadanos en las calles, demonstrando la fuerza de su liderazgo y su capacidad para movilizar a las masas en favor de los principios democráticos. Su intervención en la Crisis de Abril de 1965 lo consolidó como el líder principal del PRD en el país y como una voz incesante a favor de la libertad.
A causa de su resistencia al régimen militar, Peña Gómez se exilió en Francia, donde continuó sus estudios en ciencias políticas, derecho constitucional y derecho laboral en la Universidad de París. Durante su permanencia en Europa, trabajó incansablemente para que el mundo conociera las difíciles situaciones que vivía la población dominicana y estableció importantes contactos con organismos internacionales de defensa de los derechos humanos.
Su liderazgo en el Partido Revolucionario Dominicano
Bajo el liderazgo de Peña Gómez, el Partido Revolucionario Dominicano ganó las elecciones presidenciales de 1978 con Antonio Guzmán y las de 1982 con Salvador Jorge Blanco. Durante estos años, su gestión fortalecería los principios de justicia social, inclusión y defensa de los sectores más vulnerables que caracterizan el ideario perredista.
Entre 1982 y 1986, Peña Gómez desempeñó el cargo de síndico del Distrito Nacional, posición que lo convirtió automáticamente en un fuerte contendiente para la presidencia de la República. Durante estos años municipales, demostró su capacidad administrativa y su compromiso con las comunidades capitalinas.
Como presidente del Partido Revolucionario Dominicano desde 1986, Peña Gómez se convirtió en una voz de alcance internacional. Fue vicepresidente de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina, vicepresidente de la Internacional Socialista, y ocupó importantes posiciones en organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos humanos en América Latina. Estas responsabilidades internacionales lo posicionaron como uno de los dominicanos con mayores relaciones políticas globales.
Tres campañas presidenciales por la democracia
Peña Gómez se presentó como candidato presidencial en tres ocasiones: en 1990, 1994 y 1996, demostrando una persistencia inquebrantable en favor de los ideales democráticos y de la justicia social.
En 1990, ganó la candidatura presidencial de su partido, compitiendo con vigor aunque el PRD atravesaba momentos de debilitamiento político. Posteriormente, en las elecciones de 1994, el partido se fortalecería considerablemente. Su campaña fue intensamente disputada, y aunque Peña Gómez perdió ante Joaquín Balaguer en unos comicios muy cerrados, sus seguidores respondieron masivamente a su llamado de protesta.
La situación posterior a las elecciones y las presiones internacionales generaron negociaciones entre los principales partidos, la Iglesia Católica y diversos sectores de la sociedad civil, resultando en el histórico Pacto por la Democracia. Este acuerdo establecería que las siguientes elecciones se celebrarían el 16 de mayo de 1996 y que si ningún candidato obtenía más del 50% de los votos, habría una segunda vuelta.
En 1996, Peña Gómez fue nuevamente el candidato presidencial del PRD, enfrentando una campaña particularmente áspera en su contra. Se cuestionó su origen y se lanzaron acusaciones infundadas, estratagias que el propio Peña Gómez denunció públicamente como racistas y deshonestas. En la primera vuelta, el PRD y sus aliados obtuvieron el 47% de los votos, mientras que el PLD alcanzaba el 38%. Como ningún candidato superó el 50% más uno, se realizó la segunda vuelta, donde el PRSC y el PLD se unieron estratégicamente, resultando en la victoria del PLD.
Contribuciones perdurables a la nación
Entre los logros más significativos de Peña Gómez destaca su capacidad de movilización ciudadana en defensa de la constitucionalidad. Impulsó políticas de gran trascendencia, como la permisión a los ciudadanos dominicanos de poseer doble nacionalidad sin perder la dominicana, una medida progresista que reconocía la realidad de la diáspora dominicana en el mundo.
Su contribución institucional incluye su rol fundamental en la creación del Consejo Nacional de la Magistratura, órgano fundamental para la independencia judicial en la República Dominicana. Asimismo, fue arquitecto del Pacto por la Democracia de 1994, acuerdo que estableció prohibiciones a la reelección presidencial inmediata y que reafirmó el compromiso nacional con los procesos electorales transparentes.
En la historia de la República Dominicana, Peña Gómez se reconoce como un símbolo viviente de la democracia y la resistencia contra la opresión. Su capacidad para llenar puentes y avenidas durante sus campañas electorales, su forma apasionada de hablar que conectaba profundamente con las aspiraciones populares, y su coraje frente a la discriminación lo posicionaron como el más grande líder de masas del período post-Trujillo.
Mantener vivo su legado
Rafael "Fiquito" Vásquez, al dirigirse a los presentes durante la conmemoración, enfatizó que el pensamiento político de Peña Gómez continúa siendo una brújula para las nuevas generaciones de dirigentes dominicanos. "Hoy más que nunca debemos mantener viva la memoria de hombres como Peña Gómez, resaltar su impronta en la vida política nacional y motivar a los jóvenes líderes a enarbolar sus principios de servicio, honestidad y compromiso con los más necesitados", expresó.
El dirigente del Movimiento Electoral Peñagomista subrayó que el histórico líder dominicano promovió una visión de gobierno basada en la inclusión social, la modernización del Estado y el fortalecimiento de la democracia, valores que deben continuar orientando el accionar político en la nación.
República Dominicana en perspectiva
Durante la actividad de conmemoración, también se reflexionó sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta la República Dominicana en la actualidad. El país posee condiciones favorables para consolidarse como una de las economías más dinámicas de la región del Caribe.
Se destacó el potencial dominicano en áreas como el turismo, la inversión portuaria, el desarrollo logístico y su posición estratégica geográfica que le permite convertirse en un hub comercial regional. Asimismo, se reconoció el aprovechamiento responsable de sus recursos naturales como factor de desarrollo sostenible.
Los dirigentes del MEP valoraron las políticas con enfoque social que han sido impulsadas por la actual administración, así como el posicionamiento internacional de la nación mediante inversiones y alianzas estratégicas. Entre los proyectos destacados se encuentra el desarrollo turístico de Pedernales, nuevas iniciativas tecnológicas y comerciales, así como estrategias que buscan transformar a la República Dominicana en un puente estratégico entre economías del Caribe y del Oriente Medio.
En la actividad participaron diversos dirigentes nacionales del Movimiento Electoral Peñagomista, incluyendo a Samuel Peña, Tito Ramírez, Sugey Puello, Maritza Espinosa, Otto Vásquez, Edison Molina, Aníbal Mena y Francia Mena, entre otros representantes de distintas regiones del país.
El acto concluyó con consignas patrióticas y un fervoroso llamado a preservar y fortalecer el legado político del histórico líder dominicano para beneficio de las generaciones presentes y futuras. La voz de Vásquez resonó en la plaza cuando proclamó: "¡Que viva la República Dominicana! ¡Y que viva la memoria de José Francisco Peña Gómez!"
