Monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, obispo de la Diócesis de Barahona, ha extendido una poderosa invitación a todos los dominicanos para vivir la Navidad como un tiempo de profunda renovación espiritual, justicia social y compromiso genuino con los más necesitados. En un mensaje que trasciende las celebraciones convencionales, el prelado ha colocado en el centro de la reflexión navideña los valores fundamentales que edifican una nación verdaderamente cohesionada.
El obispo enfatiza que el nacimiento de Jesucristo representa un llamado permanente a la paz y a la dignidad humana, invitando a contemplar el misterio grande del Dios que se hace niño para habitar entre nosotros y traernos paz, vida y esperanza. Esta perspectiva coloca la Navidad no como una festividad meramente material, sino como un momento sagrado de reflexión sobre quiénes somos y hacia dónde nos dirigimos como pueblo dominicano[Mensaje navideño del Obispo de Barahona].
La unidad familiar como cimiento de la nación
Monseñor Romero Cárdenas subraya con particular énfasis la necesidad de que los dominicanos se reconozcan como una única familia, consolidada en los principios de unidad, amor fraterno y servicio mutuo. Este llamado adquiere especial relevancia en momentos donde la solidaridad se convierte en el acto más revolucionario y transformador que puede emprender una sociedad.
El prelado exhorta a cada ciudadano a asumir con responsabilidad y justicia el deber de servir al país, cuidando tanto a las personas como del patrimonio común que nos pertenece a todos. Enfatiza que el bienestar debe alcanzar a cada rincón de la nación, no concentrándose en las manos de unos pocos, sino distribuyéndose equitativamente para que toda la población dominicana pueda vivir con la dignidad que merece[Obispo de Barahona llama a vivir la Navidad con justicia social y solidaridad].
La paz auténtica requiere erradicar las desigualdades
Una de las afirmaciones más contundentes del mensaje navideño es la advertencia de que no puede existir una paz verdadera mientras persistan profundas desigualdades sociales. Monseñor Romero Cárdenas no teme señalar directamente el problema que aqueja a la República Dominicana: la brecha abismal entre la abundancia de unos pocos y la pobreza que afecta a amplios sectores de la población.
La Navidad nos interpela a corregir estas desigualdades. Dios quiere que todos vivamos con dignidad, expresó el obispo, reconociendo que esta celebración no es momento para la indiferencia, sino para el compromiso activo hacia la transformación social. El mensaje es claro: la Navidad debe convertirse en una oportunidad para evaluar nuestras responsabilidades colectivas hacia aquellos que menos tienen[Obispo Barahona: Navidad, justicia y solidaridad].
Valores cristianos para transformar la sociedad
El obispo enfatiza que la paz que trae el nacimiento de Cristo debe iniciarse en los espacios más íntimos de la vida cotidiana: en los hogares, en los centros de trabajo y en las comunidades que conforman el tejido social dominicano. Desde estos espacios, los valores cristianos de honestidad, respeto y fraternidad deben irradiarse hacia toda la sociedad.
Monseñor Romero Cárdenas insiste en que la honestidad debe constituirse en un valor irrenunciable, no negociable, que guíe tanto las acciones personales como las decisiones públicas. Este llamado adquiere especial pertinencia en un contexto donde la integridad y la transparencia son fundamentales para construir instituciones fuertes y confiables que sirvan verdaderamente al pueblo dominicano.
Un compromiso colectivo por la justicia
La Navidad, desde la perspectiva que presenta el obispo, debe convertirse en un momento de renovación del compromiso colectivo por una sociedad donde la justicia y la solidaridad sean principios inquebrantables. No se trata de sentimientos temporales, sino de resoluciones duraderas que moldeen nuestras acciones durante todo el año.
El prelado reconoce que esta transformación requiere el esfuerzo conjunto de toda la sociedad dominicana: familias que eduquen en valores, comunidades que se apoyen mutuamente, espacios laborales donde la dignidad sea respetada, e instituciones que trabajen con transparencia y compromiso genuino hacia el bienestar común.
Monseñor Romero Cárdenas culmina su mensaje con una bendición profunda y sincera para todas las familias de la Diócesis de Barahona y de toda la República Dominicana, deseándoles una Navidad colmada de paz, esperanza y fraternidad cristiana. Este deseo, lejos de ser una simple fórmula ritual, representa un compromiso pastoral de acompañamiento en la construcción de un país más justo, donde los valores de Cristo iluminen cada decisión que tomamos como pueblo.
En definitiva, el mensaje del obispo Andrés Napoleón Romero Cárdenas nos recuerda que la Navidad dominicana debe ser aquella que trasciende el consumismo y las superficialidades, para convertirse en un llamado urgente a vivir como hermanos, a cuidar a quienes sufren y a trabajar incansablemente por la construcción de una nación donde la dignidad humana sea el fundamento inquebrantable de toda convivencia.
Referencias usadas en Artículo
- Obispo de Barahona llama a vivir la Navidad con justicia social y solidaridad
- Mensaje navideño del Obispo de Barahona
- Obispo Barahona: Navidad, justicia y solidaridad
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