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ETED impulsa la transición energética con 600 MW de almacenamiento para fortalecer el sistema eléctrico dominicano

ETED anuncia la histórica incorporación de 600 MW de almacenamiento energético para fortalecer y modernizar el sistema eléctrico nacional dominicano.

Santo Domingo vuelve a colocarse en el mapa energético del Caribe con una cifra que, para cualquiera que haya vivido apagones y fluctuaciones de voltaje, suena casi revolucionaria: 600 megavatios de capacidad de almacenamiento de energía que la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) se propone contratar y desplegar en la red de transmisión nacional. Es un salto tecnológico y estratégico que apunta directamente al corazón del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI): su estabilidad, su resiliencia y su capacidad para integrar mucha más energía renovable sin poner en riesgo la continuidad del servicio.

Un hito regional: 600 MW de almacenamiento para el SENI

La ETED anunció que, a más tardar en agosto de este año, contratará 600 MW de capacidad de almacenamiento por dos horas, equivalentes a unos 1,200 MWh, configurados bajo esquemas modulares y escalables en la red de transmisión nacional, integrando sistemas de almacenamiento por baterías (BESS) para fortalecer la estabilidad y flexibilidad del SENI, particularmente frente al aumento de la demanda y la creciente penetración de renovables en la matriz dominicana prevista para 2026, según la propia empresa de transmisión estatal. Esta iniciativa ha sido presentada oficialmente como el despliegue de infraestructura de almacenamiento más grande del Caribe, posicionando a República Dominicana como referencia regional en tecnologías de soporte a la transición energética, de acuerdo con la información institucional de la ETED.
La empresa ha detallado que el dimensionamiento preliminar contempla unidades de aproximadamente dos horas de duración, diseñadas bajo un enfoque modular y escalable para adaptarse a incrementos futuros de la demanda y a nuevas necesidades operativas del SENI, según explicó la ETED en su comunicación técnica sobre el proyecto BESS.

📊 Capacidad de almacenamiento anunciada: 600 MW de potencia y alrededor de 1,200 MWh de energía almacenada, el mayor despliegue de BESS planificado en el Caribe según la ETED.

Esta infraestructura no solo permitirá inyectar energía rápidamente en la red en momentos críticos, sino ofrecer servicios avanzados como respuesta rápida de frecuencia (Fast Frequency Response), regulación de frecuencia y apoyo a esquemas de arranque en negro (Black Start), funciones que resultan esenciales para un sistema eléctrico que aspira a manejar niveles crecientes de generación renovable variable sin perder estabilidad, según el plan de almacenamiento presentado por la empresa de transmisión.

De un sistema dependiente de fósiles a una matriz en transición

Durante décadas, la matriz eléctrica dominicana estuvo dominada por generación térmica basada en derivados del petróleo, carbón y, más recientemente, gas natural, con renovables ocupando un espacio marginal. Esa realidad comenzó a cambiar de forma acelerada en los últimos años: el Ministerio de Energía y Minas informó que la capacidad de generación con fuentes renovables pasó de 555,5 MW en 2020 a 1.126,25 MW a finales de 2023, evidenciando una expansión sin precedentes en el uso de fuentes solares, eólicas e hidráulicas en la red nacional, según datos oficiales del ministerio.
Ese crecimiento se ha consolidado con metas más ambiciosas. La Comisión Nacional de Energía anunció que República Dominicana prevé duplicar la generación renovable al 2028, impulsando más de 30 nuevos proyectos que incluyen componentes de almacenamiento para las horas nocturnas, lo que permitirá un suministro más sostenible y estable en el tiempo, según la política de transición energética divulgada por el organismo.

💡 ¿Sabías que? En febrero de 2025, las fuentes renovables inyectaron 1.222,75 MW al sistema, superando por primera vez el 50 % de la potencia en línea y desplazando a la generación térmica como principal suministro momentáneo, un hecho calificado como histórico por la Comisión Nacional de Energía.

Sin embargo, esta transición acelerada ha traído desafíos concretos. Investigaciones periodísticas han documentado que, entre enero y julio de 2025, se registraron importantes niveles de curtailment —es decir, recortes de producción en plantas renovables— debido a limitaciones de la red y a la falta de suficiente almacenamiento y flexibilidad en el sistema, lo que ha implicado desperdicio de energía limpia mientras centrales fósiles siguen operando por encima de parámetros legales, de acuerdo con una investigación de Climate Tracker Latam. Es precisamente en este contexto donde el despliegue de 600 MW de BESS por parte de la ETED adquiere una relevancia estratégica: transformar ese exceso ocasional de renovables en energía disponible en los momentos de mayor demanda, reduciendo el desperdicio y la dependencia de combustibles importados.

Innovación tecnológica en transmisión: BESS, respuesta rápida y operación inteligente

La apuesta de la ETED se mueve en la frontera tecnológica del sector eléctrico regional. La empresa ha señalado que los sistemas de almacenamiento por baterías serán integrados como infraestructura de transmisión, lo que permite que su operación se articule directamente con el centro de control del SENI y habilite servicios de soporte de red avanzados como respuesta rápida de frecuencia (FFR), regulación de frecuencia y soporte para arranque en negro, elementos esenciales para mantener la estabilidad de frecuencia en sistemas con alta penetración de renovables variables, según el detalle técnico expuesto en una presentación a agentes del sector privado.
El vicepresidente ejecutivo de la ETED, Alfonso Rodríguez Tejada, ha enfatizado que el principal reto no es solo conectar más fuentes solares y eólicas, sino asegurar la convergencia operativa entre las energías térmicas convencionales y las tecnologías limpias, en un despacho de carga cada vez más complejo, donde las fluctuaciones de frecuencia deben mitigarse con precisión para garantizar seguridad y eficiencia en el sistema interconectado. En ese esquema, el almacenamiento se convierte en una herramienta operativa tan importante como una central generadora.

El uso de BESS sobre la red de transmisión dominicana se alinea con tendencias globales en sistemas eléctricos avanzados, donde el almacenamiento en baterías, junto al bombeo hidráulico y otras tecnologías, se reconoce como habilitador clave para absorber excedentes renovables y liberarlos cuando la producción es baja, garantizando un flujo constante y confiable de electricidad. Grandes actores internacionales, como Iberdrola en España, ya operan decenas de instalaciones de baterías con más de 200 MW de capacidad, precisamente para dar flexibilidad y estabilidad a sus redes cada vez más renovables, según información corporativa divulgada por la empresa española. República Dominicana, con los 600 MW proyectados por ETED, da un salto proporcionalmente mayor a la escala de su sistema eléctrico.

Inversión privada, propiedad estatal y seguridad jurídica

Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es su modelo de negocio. La ETED ha estructurado una fase que habilita inversión privada en sistemas de almacenamiento con baterías, bajo un esquema en el que el sector privado asume la inversión financiera en su totalidad, mientras que los activos físicos e industriales permanecen como propiedad patrimonial de la ETED, en su calidad de sociedad anónima de capital 100 % estatal, figura legal que busca garantizar seguridad jurídica para contratos de largo plazo, según informó la propia empresa de transmisión.
Este enfoque se complementa con el modelo denominado “BESS-as-a-Service”, presentado por la ETED a los agentes del sector privado: las inversiones se reconocen como infraestructura de transmisión, y se establecen esquemas de repago que incentivan la participación de capital particular, manteniendo al mismo tiempo el control estatal sobre activos estratégicos y sobre la operación del sistema, según detalló la empresa en un encuentro con más de 40 representantes del sector energético.

Actualmente, los expedientes de licitación están bajo revisión técnica y regulatoria de la Superintendencia de Electricidad (SIE), que debe homologar jurídicamente los contratos y garantizar su consistencia con el marco regulatorio vigente, mientras la ETED contrata asistencia técnica especializada para validar escenarios y diseñar los mecanismos de la siguiente fase competitiva, de acuerdo con la comunicación institucional difundida por la empresa estatal de transmisión.

Soberanía digital: simulador en tiempo real y Data Center para el SENI

La transición energética dominicana no es solo cuestión de kilovatios y megavatios; también pasa por la soberanía digital sobre la infraestructura crítica. Como parte de su proceso de modernización tecnológica, la ETED ha puesto en funcionamiento el primer simulador de operación en tiempo real del Centro de Control de Energía, herramienta que ha permitido reducir el período de adiestramiento y certificación de los ingenieros operadores del sistema de transmisión nacional de dos años a apenas seis meses, según declaraciones del vicepresidente ejecutivo durante la cumbre internacional Energyear Caribe 2026.
Este simulador permite recrear escenarios de operación complejos, contingencias y variaciones en tiempo real, sin comprometer la red física, formando personal capaz de gestionar una infraestructura de transmisión cada vez más exigida por el crecimiento económico y por la integración de nuevas tecnologías de generación y almacenamiento.

La ETED también adjudicó la construcción de un moderno Data Center institucional, concebido como infraestructura de respaldo físico para las transacciones del Organismo Coordinador (OC) del SENI. Esta nueva central de datos permitirá administrar la red de manera automatizada, integrando subestaciones digitales, plataformas inteligentes y algoritmos de inteligencia artificial para la prevención de contingencias, fortaleciendo así la capacidad del Estado para proteger sus infraestructuras críticas frente a riesgos globales de ciberseguridad, según explicó la empresa estatal. En un mundo donde los ciberataques a redes eléctricas son un riesgo real, contar con un centro de datos robusto y controlado desde el sector público se convierte en un componente esencial de la seguridad energética nacional.

Capital humano: becas, misiones técnicas y respuesta ante contingencias

La ETED ha vinculado explícitamente esta transformación tecnológica con la mayor inversión en capital humano del sector eléctrico dominicano en la última década, según su estrategia corporativa. La empresa mantiene programas de intercambio y capacitación especializada en países como China, Chile y España, en coordinación con academias internacionales, y financia planes de becas en universidades dominicanas para promover carreras relacionadas con ingeniería eléctrica, automatización y electrónica industrial, tal como ha comunicado la institución en sus notas oficiales.
Esta apuesta por formación técnica responde a una realidad concreta: un sistema eléctrico moderno requiere operadores, ingenieros y técnicos capaces de interpretar datos en tiempo real, gestionar infraestructura digitalizada y tomar decisiones en escenarios complejos de despacho y operación.

El robustecimiento logístico de la ETED incluye, además, la adquisición de equipamiento especializado de alta potencia y vehículos pesados, incrementando la capacidad de respuesta inmediata de las brigadas técnicas ante disturbios atmosféricos —como tormentas tropicales y huracanes— o averías en líneas de alta tensión, elementos que resultan críticos en un país caribeño expuesto a fenómenos climáticos extremos, según la propia empresa estatal. Todo este conjunto de ejecutorias reafirma el rol de la ETED como facilitador institucional central de la transición energética dominicana y del desarrollo tecnológico sostenible del país.

Seguridad energética, desarrollo sostenible y liderazgo regional

El despliegue de 600 MW de almacenamiento, la digitalización de la red de transmisión, la formación intensiva de capital humano y la apertura ordenada a inversión privada en infraestructura estratégica encajan en una agenda nacional orientada a fortalecer la seguridad energética, modernizar la infraestructura y acompañar la transición hacia un sistema bajo en emisiones. Organismos como la CAF han subrayado que la transición energética representa una oportunidad histórica para República Dominicana, no solo por sus beneficios ambientales, sino como vía para mejorar competitividad, crear empleo y reducir vulnerabilidades externas asociadas a la importación de combustibles fósiles, según una nota de análisis sobre el país.
El propio Ministerio de Energía y Minas ha descrito los cambios en curso como una de las mayores aceleraciones en la historia del sector eléctrico nacional, destacando que los esfuerzos buscan garantizar un sistema más confiable, asequible y resiliente, alineado con metas climáticas y de desarrollo, de acuerdo con sus comunicaciones oficiales sobre transición energética.

En el plano regional, el movimiento dominicano es particularmente significativo. Mientras muchas economías caribeñas siguen dependiendo fuertemente de combustible fósil importado y cuentan con redes de transmisión limitadas, la decisión de la ETED de estructurar el mayor proyecto de almacenamiento con baterías del Caribe, acompañado de sofisticadas herramientas digitales de operación y una estrategia integral de formación, coloca al país en una posición de liderazgo en infraestructura energética avanzada en la región. Esa combinación de inversión privada, propiedad estatal, innovación tecnológica y fortalecimiento institucional ofrece un modelo caribeño de transición energética que no se limita a sumar paneles solares, sino que incorpora inteligencia de red, flexibilidad operativa y soberanía digital sobre activos estratégicos.

Para los usuarios finales —hogares, comercios e industrias— estos cambios se traducen, a mediano plazo, en un sistema menos vulnerable a apagones, más capaz de integrar energía limpia sin desperdiciarla y mejor preparado para crecer al ritmo que exige la economía dominicana. Para el país, significan un paso decidido hacia un futuro donde la energía que mueve la producción y la vida cotidiana se gestione con criterios de sostenibilidad, seguridad y tecnología de punta, desde la propia República Dominicana.

En esa intersección entre almacenamiento masivo, redes inteligentes y talento dominicano especializado se está escribiendo una nueva página de la historia eléctrica nacional, con el SENI como laboratorio de innovación y la ETED como uno de sus principales arquitectos institucionales.


Referencias

ETED estructura nueva fase para viabilizar inversión privada en almacenamiento energético y fortalecer la resiliencia del SENI
ETED busca instalar 600 MW en sistemas de almacenamiento de energía
La transición energética avanza a grandes pasos y de modo firme en la República Dominicana
RD avanza hacia la transición energética: para 2028 se duplicará la generación de renovables
Hacia una transición energética justa en República Dominicana


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