NoticiasPolitica

República Dominicana y la Unión Europea fortalecen cooperación científica y social contra las drogas

RD y la UE firman acuerdo para fortalecer políticas contra las drogas con enfoque científico y social, impulsando prevención y apoyo a comunidades vulnerables.

Punta Cana no solo es playas y turismo. Durante la IV Reunión Anual de Copolad III, este enclave turístico se convirtió en escenario de una apuesta estratégica: República Dominicana y la Unión Europea sellaron una alianza que coloca la ciencia, la formación y la inclusión social en el centro de la lucha contra las drogas, con vocación de liderazgo regional.

Un acuerdo que cambia el enfoque: de la represión a la evidencia

El Consejo Nacional de Drogas (CND) de la República Dominicana firmó con la Unión Europea un acuerdo de cooperación interinstitucional en el marco del programa Copolad III, orientado a fortalecer las políticas sobre drogas entre Europa, América Latina y el Caribe, con respaldo técnico y financiero europeo, según detalló la Presidencia dominicana en un comunicado oficial publicado en su portal institucional. Esta alianza estratégica se propone modernizar la respuesta nacional frente al fenómeno de las drogas, alejándose de enfoques exclusivamente represivos y priorizando la prevención, la generación de datos y la reinserción social.

La firma tuvo lugar durante la IV Reunión Anual de Copolad III, celebrada en Punta Cana, un encuentro que reunió a más de 170 especialistas, autoridades y representantes de organismos internacionales de más de 60 países, de acuerdo con el reporte de La Tierra de Mis Amores. El acuerdo fue rubricado por Alejandro de Jesús Abreu, en representación del CND, y por Olivier Luyckx, por la Unión Europea, en un contexto donde el país se posiciona como anfitrión y actor central de debates globales sobre políticas de drogas.

Esta alianza se inserta en una dinámica más amplia: en Punta Cana también se celebró recientemente la XXVI Reunión de Alto Nivel del Mecanismo UE-CELAC, donde la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños reafirmaron su compromiso de fortalecer la cooperación ante el aumento del narcotráfico y el crimen organizado, destacando la importancia de la prevención basada en evidencia y los sistemas de información, según reseñó Infobae en su cobertura sobre la cooperación UE-CELAC. Este contexto geopolítico le da aún más peso al acuerdo firmado por República Dominicana.

Tres pilares de la cooperación: datos, formación y protección social

El convenio se articula en torno a tres iniciativas principales que apuntan a fortalecer la capacidad institucional del país, mejorar la toma de decisiones y proteger a poblaciones especialmente vulnerables, de acuerdo con la descripción oficial recogida por la Presidencia.

📊 Dato clave: El acuerdo activa tres proyectos concretos: una encuesta nacional en estudiantes universitarios, el fortalecimiento de una escuela especializada en políticas de drogas y el programa “Alas de Transformación” para hijos de personas privadas de libertad, según la comunicación institucional de la Presidencia.

1. Una encuesta nacional para entender el consumo en universidades

La primera iniciativa consiste en la preparación, sistematización y difusión de la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas en Estudiantes Universitarios. El objetivo es generar información actualizada y confiable sobre patrones y contextos de consumo en jóvenes de educación superior, que permita orientar políticas públicas, intervenciones preventivas y estrategias institucionales basadas en evidencia científica, como detallan tanto la Presidencia como medios nacionales como El Caribe en su análisis sobre la alianza.

Este tipo de instrumentos es clave para calibrar mejor las respuestas del Estado. En otros países de la región, los estudios de consumo en población universitaria han permitido identificar cambios en las sustancias de mayor uso, el impacto de nuevas drogas sintéticas y la relación entre consumo, salud mental y rendimiento académico, información que luego se traduce en programas específicos dentro de los campus. Para República Dominicana, disponer de datos robustos sobre este segmento puede marcar un antes y un después en la forma de diseñar campañas de prevención y servicios de apoyo estudiantil.

Además, contar con una encuesta periódica permite comparar la situación nacional con otros países de América Latina y Europa que usan metodologías similares, facilitando el intercambio de buenas prácticas dentro de Copolad III y en otros espacios de cooperación birregional.

2. Fortalecimiento de la Escuela de Formación en Políticas de Drogas

El segundo componente del acuerdo apunta al reforzamiento de la Escuela de Formación en Políticas de Drogas, la primera institución especializada de este tipo en República Dominicana, orientada a capacitar a quienes diseñan y ejecutan las políticas en esta materia, de acuerdo con la nota oficial de la Presidencia.

Esta escuela tiene un valor estratégico: en lugar de improvisar o depender exclusivamente de consultorías externas, el país construye capacidades internas permanentes. La formación de cuadros técnicos y decisores permite:

  • Incorporar enfoques de salud pública, derechos humanos y desarrollo sostenible a las políticas sobre drogas.
  • Actualizar marcos normativos y protocolos a partir de la evidencia internacional.
  • Diseñar programas de prevención y tratamiento adaptados a la realidad dominicana.
  • Mejorar la coordinación interinstitucional entre salud, educación, justicia, seguridad y protección social.

En el contexto regional, la existencia de una escuela especializada de este tipo coloca a República Dominicana en una posición diferenciada, con potencial para ofrecer formación a profesionales de otros países del Caribe y Centroamérica, aprovechando la red de cooperación de Copolad III y los vínculos con la Unión Europea.

3. “Alas de Transformación”: rompiendo el ciclo intergeneracional

El tercer eje del acuerdo es quizás el más humano: la implementación de la estrategia “Alas de Transformación”, un programa dirigido a fortalecer redes de apoyo y reducir factores de riesgo en hijos e hijas de personas privadas de libertad, desde un enfoque de salud, derechos humanos, inclusión social y territorialización, de acuerdo con la descripción de la Presidencia.

El programa se implementará inicialmente en el Centro Penitenciario Baní Mujeres y se concibe como modelo replicable a otros recintos del país. Su lógica es clara: la situación de una madre o un padre encarcelado aumenta la vulnerabilidad de sus hijos frente a la pobreza, la estigmatización, el abandono escolar y la exposición a entornos delictivos. Intervenir a tiempo, con acompañamiento psicosocial, educativo y comunitario, es una forma de prevención profunda y sostenible.

En muchos países, los estudios sobre hijos de personas privadas de libertad han mostrado mayores riesgos de exclusión social y contacto con el sistema penal en la edad adulta. Al enfocarse en esta población, República Dominicana envía una señal de que la política de drogas no puede limitarse a perseguir delitos, sino que debe también atender los impactos sociales y familiares asociados al encarcelamiento, especialmente cuando se vincula a delitos relacionados con drogas.

República Dominicana como referente regional en políticas modernas

Diversas autoridades han subrayado que este acuerdo consolida el posicionamiento de República Dominicana como un referente regional en la implementación de políticas modernas e integrales frente a las drogas, enfatizando la combinación de evidencia científica, formación especializada e inclusión social, según destacó el medio La Tierra de Mis Amores.

💡 ¿Sabías que? La propia Presidencia ha señalado que, con este acuerdo, el país fortalece su liderazgo regional al enfrentar el fenómeno de las drogas con herramientas modernas, integrales y de eficacia comprobada a nivel internacional, en el marco del programa Copolad III, según su comunicado sobre la alianza con la Unión Europea.

Este liderazgo se expresa en varios niveles:

  • Anfitrión de foros clave: La realización en territorio dominicano de la IV Reunión Anual de Copolad III y de la reunión de alto nivel UE-CELAC sobre narcotráfico sitúa al país en el centro del diálogo birregional sobre drogas y crimen organizado.
  • Apuesta por la evidencia: El énfasis en datos, encuestas y sistemas de información se alinea con las mejores prácticas internacionales promovidas por organismos como la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y la Organización Mundial de la Salud.
  • Enfoque integral: La combinación de prevención, formación, atención a población vulnerable y reinserción social responde a los enfoques recomendados a nivel global, que buscan superar la lógica exclusivamente punitiva.

La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, ha resaltado en foros recientes la importancia de una alianza real y sostenida entre sector público y privado para enfrentar el fenómeno de las drogas y el crimen organizado, insistiendo en la corresponsabilidad y en enfoques que combinen prevención, control y cooperación internacional, según recogió Infobae en su cobertura de la cooperación internacional. El acuerdo con la Unión Europea va precisamente en esa dirección.

Impacto social: prevención, reinserción y desarrollo sostenible

Más allá de los titulares, el valor institucional y social de este acuerdo se mide por su capacidad de transformar vidas y fortalecer el tejido social dominicano.

En términos de prevención, la encuesta universitaria permitirá focalizar mejor los mensajes, adaptar las intervenciones a los distintos contextos juveniles y detectar a tiempo tendencias emergentes de consumo. Esta mirada preventiva, apoyada en datos, puede evitar que problemas individuales se conviertan en crisis de salud pública.

En materia de reinserción social, la estrategia “Alas de Transformación” complementa los esfuerzos que el país viene realizando en materia penitenciaria y de justicia restaurativa. Atender a los hijos de personas privadas de libertad contribuye a romper el círculo de exclusión y a ofrecer oportunidades de desarrollo a quienes muchas veces quedan fuera de las prioridades de política pública.

En el plano del desarrollo social sostenible, la alianza con la Unión Europea aporta soporte técnico, financiamiento y acceso a experiencias internacionales, reforzando capacidades nacionales que perdurarán más allá de la vigencia específica del convenio. Este tipo de cooperación está en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, especialmente en lo referente a salud, educación de calidad, reducción de desigualdades y paz, justicia e instituciones sólidas, metas que la Unión Europea ha integrado como ejes de su acción exterior, según explica el portal de la Comisión Europea sobre cooperación con República Dominicana.

Intercambio internacional de experiencias: un camino de doble vía

El acuerdo no es un flujo “unidireccional” de apoyo europeo hacia República Dominicana. Copolad III está diseñado como un espacio de intercambio entre pares, donde América Latina y el Caribe también comparten aprendizajes con Europa. La propia plataforma de Copolad subraya el valor del diálogo birregional para desarrollar respuestas más humanas y eficaces frente a las drogas, según explica el sitio del programa gestionado por la FIIAPP, la fundación pública española que coordina la iniciativa.

En este marco, República Dominicana:

  • Aporta su experiencia en reformas institucionales y en la articulación intersectorial de políticas de drogas.
  • Comparte avances en modelos de prevención comunitaria y programas penitenciarios con enfoque de derechos.
  • Se beneficia de la experiencia europea en sistemas de alerta temprana, reducción de daños y evaluación de políticas.

Este diálogo de doble vía fortalece la voz dominicana en espacios multilaterales y contribuye a que las soluciones que se diseñan tengan en cuenta la realidad del Caribe, con sus particularidades geográficas, económicas y sociales.

La imagen que deja este acuerdo es la de un país que asume el reto de las drogas no como una guerra sin fin, sino como un desafío complejo que exige ciencia, sensibilidad social y cooperación internacional inteligente. En Punta Cana se firmó un documento; en el resto del país, el reto es convertirlo en políticas vivas que se sientan en las aulas, en los barrios y en las familias más vulnerables.

¿Qué impacto crees que tendrá, en la vida cotidiana de nuestros jóvenes y de los hijos de personas privadas de libertad, que la lucha contra las drogas en República Dominicana se base cada vez más en datos, formación y apoyo social, y no solo en represión?


Referencias

República Dominicana y la Unión Europea firman alianza para prevenir con ciencia, datos y reinserción social (Presidencia de la República Dominicana)
Dominicana refuerza políticas antidrogas con apoyo de la UE (Prensa Latina)
La Unión Europea y la CELAC estrecharon su cooperación para contrarrestar el narcotráfico global (Infobae)
RD y Unión Europea firman alianza para prevenir con ciencia, datos y reinserción social (El Caribe)
Cooperación de la UE con República Dominicana (Comisión Europea)


__
LTDMA es un portal dominicano y archivo histórico vivo donde recopilamos contenido evergreen que documenta todo lo que define a Quisqueya: su historia, cultura, música, progreso, belleza, logros y triunfos — y también todos los retos que forjan su carácter. Sin agenda política. Solo el propósito de preservar, para las generaciones presentes y futuras, el mejor registro de su hermosa identidad.

What's your reaction?

Related Posts

1 of 3,034

Leave A Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *