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Gobierno dominicano fortalece infraestructuras críticas para enfrentar eventos sísmicos: un compromiso con la seguridad nacional

República Dominicana fortalece puentes, escuelas e infraestructuras críticas para proteger a su población ante eventos sísmicos, asegurando un futuro más seguro.

Santo Domingo siempre ha vivido con el orgullo de su gente y la belleza de su tierra, pero también con la conciencia de que se encuentra en una región sísmicamente activa. Esa realidad, que por décadas estuvo más en manos de la suerte que de la planificación, hoy está siendo encarada con una estrategia clara: reforzar y rehabilitar las infraestructuras críticas del país para que un terremoto no se traduzca en una tragedia nacional.

Un programa estratégico para proteger vidas

El presidente Luis Abinader ha confirmado que el Gobierno ejecuta un amplio programa de evaluación, reforzamiento y rehabilitación de infraestructuras estratégicas, con el objetivo explícito de reducir la vulnerabilidad del país ante un eventual terremoto, apoyándose en las recomendaciones de expertos nacionales e internacionales en ingeniería estructural. Según detalló el mandatario, estas acciones se enfocan en puentes, escuelas y otras obras públicas que han sido identificadas como de mayor riesgo tras rigurosas evaluaciones técnicas, tal como reseñó el diario digital El Día en su cobertura sobre el programa de reforzamiento.

Este programa no se presenta como una reacción improvisada, sino como una política preventiva de alcance nacional. El énfasis está en intervenir antes del desastre, no después, y en asumir que la seguridad de las infraestructuras es un asunto de seguridad nacional, no solo de obra pública.

Onesvie: el corazón técnico de la estrategia

En el centro de este esfuerzo se encuentra la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), una entidad especializada cuyo mandato es evaluar la vulnerabilidad sísmica de edificaciones e infraestructuras críticas, incluyendo hospitales, escuelas, puentes y edificaciones públicas esenciales, de acuerdo con la descripción institucional publicada en el portal oficial de transparencia del Estado dominicano.

Onesvie, dirigida por el ingeniero Leonardo Reyes Madera, se encarga de:

  • Realizar evaluaciones técnicas estructurales de infraestructuras existentes.
  • Identificar fallas, deterioros y vulnerabilidades sísmicas.
  • Emitir recomendaciones de reforzamiento y rehabilitación.
  • Acompañar a los ministerios y entidades responsables en la ejecución de las intervenciones.

La institución ha reiterado que la evaluación periódica de infraestructuras críticas —especialmente hospitales, escuelas y edificaciones públicas— es una prioridad nacional, vinculada directamente con la protección de vidas y con la capacidad del país de seguir funcionando ante un evento sísmico, según ha resaltado en comunicados públicos divulgados por medios nacionales.

💡 ¿Sabías que? Onesvie nació precisamente para que el Estado dominicano tuviera una estructura técnica dedicada a medir el riesgo sísmico de sus infraestructuras críticas y no depender solo de evaluaciones puntuales de proyectos individuales.

Puentes: la columna vertebral del transporte bajo revisión

Uno de los pilares del programa es el reforzamiento de la red de puentes a nivel nacional. El presidente Abinader informó que se ejecutan trabajos de reparación y reforzamiento en alrededor de 50 puentes en todo el territorio, en el marco de un programa preventivo para garantizar la seguridad de la población. Esta cifra ha sido reiterada en distintas intervenciones públicas del mandatario y recogida por El Nuevo Diario en su cobertura sobre las obras.

Entre los puentes que han recibido atención prioritaria se encuentran:

  • El puente Francisco del Rosario Sánchez, conocido popularmente como el puente de la 17 en Santo Domingo.
  • El puente de La Barquita, sobre el río Ozama.
  • Varios pasos a desnivel en la capital y otras provincias que presentaban condiciones estructurales que requerían intervención.

Estas obras han sido intervenidas a partir de diagnósticos estructurales que identificaron fisuras, corrosión en elementos metálicos, deterioro de neoprenos (los apoyos que transmiten cargas entre la superestructura y los apoyos), y problemas en elementos de corte y miembros verticales, siguiendo criterios similares a los aplicados en proyectos de reforzamiento de puentes documentados en estudios técnicos internacionales de la UNESCO sobre infraestructura en República Dominicana.

📊 Puentes reforzados en programa nacional: alrededor de 50 puentes intervenidos con acciones de reparación y reforzamiento, según declaraciones públicas del presidente Abinader difundidas por distintos medios nacionales.

El caso del puente de La Vega ha sido citado como ejemplo de prevención efectiva. Abinader explicó que, gracias a las evaluaciones técnicas, se detectó a tiempo el deterioro de la estructura y se restringió el tránsito antes de que se produjera el colapso, evitando un potencial desastre humano, como recogió la cobertura de El Día sobre la intervención preventiva.

Escuelas en zonas sísmicas: proteger a estudiantes y comunidades

El otro gran foco del programa es la infraestructura educativa, en particular las escuelas ubicadas en zonas de mayor riesgo sísmico, como las proximidades de la falla Septentrional, considerada una de las más activas del país por estudios geológicos y sismológicos citados frecuentemente en análisis regionales.

El presidente ha indicado que entre 40 y 50 escuelas han sido desalojadas debido a condiciones estructurales que hacían necesaria su intervención, como medida preventiva para proteger a estudiantes, docentes y personal administrativo. Esas escuelas están siendo sometidas a procesos de reforzamiento o reconstrucción, según el caso, basados en las recomendaciones técnicas de Onesvie y otros equipos especializados, conforme informó el propio mandatario en declaraciones reseñadas por El Testigo.

La preocupación por las escuelas no es teórica. Un proyecto apoyado por la UNESCO evaluó 85 complejos escolares, abarcando 300 edificios y más de 131 mil metros cuadrados de superficie construida en República Dominicana. Este estudio encontró que casi el 46 % de las escuelas presentaban problemas estructurales importantes ante eventos como sismos o huracanes, subrayando la necesidad de reforzar la infraestructura educativa y mejorar la integridad estructural de los edificios, como documenta el informe de la UNESCO sobre seguridad escolar en el país.

Las intervenciones en escuelas incluyen trabajos como:

  • Refuerzo de muros no estructurales.
  • Adición de nuevos elementos estructurales.
  • Encamisado de columnas y vigas para aumentar su capacidad.
  • Mejoras en la calidad de materiales y el mantenimiento.

El objetivo es que, ante un sismo, las escuelas resistan y puedan ser reocupadas lo antes posible, reduciendo el tiempo de interrupción educativa y el impacto social en las comunidades.

El peso histórico del código sísmico de 1979

Uno de los puntos clave señalados por el presidente Abinader es la atención especial a las edificaciones construidas antes de la implementación del código sísmico nacional en 1979. Antes de esa fecha, el país no contaba con normas obligatorias de diseño antisísmico, lo que implica que una parte importante del parque edificatorio actual fue levantado sin considerar de manera sistemática los esfuerzos que impone un terremoto significativo.

Este código, aprobado tras décadas en las que el país había experimentado eventos sísmicos relevantes en la región, introdujo criterios técnicos que hoy se consideran básicos, como:

  • El dimensionamiento de columnas y vigas para resistir cargas sísmicas.
  • El diseño de conexiones dúctiles capaces de disipar energía.
  • Requisitos mínimos de acero de refuerzo y calidad del concreto.

Por esa razón, las edificaciones anteriores a 1979 son vistas como prioridad crítica en las evaluaciones de Onesvie, y concentran buena parte de los esfuerzos de reforzamiento y rehabilitación. El propio mandatario ha insistido en que “las construcciones anteriores a esa fecha son las que requieren mayor atención”, una preocupación alineada con recomendaciones internacionales de gestión del riesgo sísmico y análisis del BID sobre infraestructura crítica en América Latina.

Un país en zona sísmica: contexto y riesgo

La República Dominicana se encuentra en el borde norte de la placa del Caribe, en interacción con la placa de Norteamérica, lo que genera un sistema de fallas activas, entre ellas la falla Septentrional y la falla Enriquillo–Plantain Garden, que han sido responsables de eventos sísmicos importantes en la región, incluyendo el devastador terremoto de Haití en 2010, ampliamente documentado por organismos como el USGS y recogido en múltiples estudios académicos.

Esa ubicación hace que los terremotos no sean una hipótesis lejana, sino un riesgo permanente. Onesvie ha insistido en la necesidad de preparación permanente frente a los riesgos sísmicos, recordando que los recientes terremotos registrados en países vecinos, como Venezuela, son recordatorios de la urgencia de reducir la vulnerabilidad estructural y fortalecer la capacidad de respuesta del país, mensaje divulgado en notas de prensa reproducidas por medios nacionales.

En este contexto, el programa de reforzamiento de infraestructuras dominicanas no es solo una política de obra pública: es una respuesta estratégicamente alineada con las mejores prácticas de gestión de riesgos de desastres, que priorizan acciones ex ante (prevención y mitigación) sobre las acciones ex post (respuesta y reconstrucción), siguiendo marcos conceptuales como los recogidos en estudios de riesgo sísmico publicados en repositorios académicos internacionales.

Seguridad ciudadana y resiliencia nacional

El impacto real de este programa se mide en términos de seguridad ciudadana y de resiliencia nacional. Al reforzar puentes, se protege:

  • La movilidad cotidiana de millones de personas.
  • El acceso a servicios de emergencia.
  • La conectividad económica de regiones completas.

Al intervenir escuelas, se resguarda:

  • La integridad física de niños, docentes y personal.
  • La continuidad del derecho a la educación.
  • El tejido comunitario que muchas veces depende de estos centros.

La narrativa oficial reconoce que ningún país puede afirmar que está completamente preparado para enfrentar un terremoto de gran magnitud. Sin embargo, sostiene que la República Dominicana está adoptando las medidas técnicas recomendadas por los especialistas, en línea con estándares internacionales, para fortalecer la resiliencia de sus infraestructuras y reducir los riesgos ante posibles eventos naturales, como ha reiterado Abinader en declaraciones difundidas en plataformas digitales y reseñadas por la prensa nacional.

Más allá de los aspectos técnicos, estas acciones tienen un componente profundamente simbólico: representan la decisión de un país de cuidar sus vidas, sus niños, sus caminos y sus instituciones, no esperando la tragedia para reaccionar, sino adelantándose con planificación y ciencia.

Orgullo dominicano y compromiso a futuro

El reforzamiento y rehabilitación de infraestructuras críticas se está convirtiendo en una nueva forma de orgullo dominicano: el orgullo de un país que entiende sus vulnerabilidades y decide enfrentarlas con rigor técnico, cooperación internacional y voluntad política. La labor de Onesvie y de los equipos de ingeniería que recorren puentes, escuelas y edificios públicos, identificando fallas y recomendando soluciones, pone a la ciencia al servicio directo de la gente.

El desafío que queda por delante es mantener este esfuerzo en el tiempo, ampliarlo a más infraestructuras, asegurar que las nuevas obras cumplan estrictamente con el código sísmico y que las comunidades estén informadas y preparadas. La seguridad ante terremotos no se construye solo con concreto y acero, sino también con educación, cultura de prevención y un Estado que cumpla su palabra.

En esa combinación de técnica, responsabilidad y amor por la vida dominicana está la verdadera base de una resiliencia nacional que puede convertir un país en ejemplo regional de cómo enfrentar el riesgo sísmico sin perder su alegría ni su esperanza.

Si tu escuela, tu puente o el edificio público que más usas quedara en una zona de riesgo sísmico, ¿qué medidas específicas te gustaría ver implementadas para sentirte verdaderamente seguro?


Referencias

El Día: Abinader informa gobierno ejecuta reforzamiento de puentes, escuelas e infraestructura crítica para fortalecer la preparación ante eventos sísmicos
UNESCO – Seguridad de edificios escolares en República Dominicana
Transparencia.gob.do: Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE)
El Nuevo Diario: Gobierno asegura ejecuta reforzamientos estructurales en puentes y escuelas para reducir riesgos sísmicos
BID: Marco para la evaluación de políticas sobre la gobernanza de la resiliencia de la infraestructura crítica en América Latina


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