SAN FRANCISCO DE MACORÍS.– A orillas de la Cañada Grande, donde por años se mezclaron aguas residuales, basura y miedo cada vez que llovía, hoy se ve hormigón, orden y niños jugando en una nueva cancha. Allí, el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) acaba de completar la segunda etapa de adecuación de la cañada y abrir una sede regional moderna, en una jornada que marca un antes y un después para más de mil familias de sectores vulnerables de la ciudad, y para la gestión del agua en todo el Nordeste.
Una inversión estratégica para transformar barrios y fortalecer el campo
El paquete de obras e inversiones que el INDRHI ejecutó en San Francisco de Macorís supera los RD$440 millones, orientados a tres frentes: saneamiento urbano en la Cañada Grande, fortalecimiento institucional con una nueva sede regional y apoyo directo al sector agropecuario mediante una flotilla de equipos pesados y livianos, según reseña el diario local El Jaya sobre la entrega de la segunda etapa de la cañada y la sede regional.
La jornada fue encabezada por el director ejecutivo del INDRHI, Olmedo Caba Romano, acompañado de la gobernadora provincial Xiomara Cortés, el ministro de Agricultura Oliverio Espaillat y el alcalde Alex Díaz Paulino, lo que subraya el carácter articulado de la intervención, con presencia de autoridades municipales, legislativas, productores, dirigentes comunitarios y juntas de regantes del Bajo Yuna.
Cañada Grande: de foco de insalubridad a infraestructura hidráulica moderna
Encajonamiento y saneamiento integral
La segunda etapa de adecuación de la Cañada Grande completa una obra de transformación urbana que tuvo una inversión de RD$153,346,122, beneficiando a más de 1,000 familias de sectores como Ventura Grullón, Hermanas Mirabal, Madrigal, Jobo Bonito, Ensanche Duarte y zonas cercanas a las calles Mister Beca, José del Orbe y Cristino Ceno. Esta cifra y el detalle territorial fueron resaltados en la nota institucional difundida por el INDRHI y replicada por medios como Primicias, que detalla la inauguración de la segunda etapa y la sede regional.
Los trabajos incluyeron el encajonamiento de 460 metros lineales del cauce en hormigón armado, con un diseño que permite conducir de manera segura las aguas superficiales y reducir el riesgo de inundaciones. Se optimizó el sistema de captación y conducción de escorrentías, incorporando soluciones de drenaje que buscan evitar los desbordamientos que antes afectaban viviendas, comercios y centros educativos.
Como parte del componente sanitario, se construyeron cuatro nuevos registros y se rehabilitaron otros 12, una intervención clave para mejorar la ventilación y manejo de aguas residuales, y reducir la exposición de los residentes a focos de contaminación que por décadas habían deteriorado el entorno de estos barrios.
📊 Transformación urbana y sanitaria: más de 1,000 familias se benefician de la canalización y saneamiento de la Cañada Grande, una obra valorada en más de RD$153 millones, según medios locales que recogieron las informaciones oficiales del INDRHI.
Impacto en comunidades vulnerables
La Cañada Grande era conocida en San Francisco de Macorís como un punto crítico de insalubridad y riesgo. En la segunda fase del proyecto, el INDRHI realizó una amplia jornada de retiro de residuos sólidos, logrando la remoción de toneladas de basura que se acumulaban en el cauce, conforme detalló la Presidencia de la República en su reporte sobre la segunda fase del proyecto.
Vecinos del sector Hermanas Mirabal y áreas aledañas han manifestado públicamente su satisfacción con estos trabajos. En una nota institucional, residentes de Ventura Grullón, Madrigal, Ensanche Duarte, Rincón Bonó, Jobo Bonito, La Castellana y Los Maestros destacan la reducción de malos olores, la menor presencia de plagas y la tranquilidad ante las lluvias intensas, de acuerdo con la valoración comunitaria publicada por el INDRHI.
El resultado no es solo hidráulico, sino también social: la obra convierte un espacio que antes representaba peligro y abandono en un corredor saneado que mejora la imagen del barrio y la calidad de vida de quienes lo habitan.
Reubicación digna y una cancha para tejer comunidad
Vivienda segura para las familias en riesgo
El proyecto de adecuación de la Cañada Grande contempló la reubicación de familias que vivían en la franja de mayor riesgo, justo al borde del cauce. En la etapa inaugurada recientemente, fueron trasladadas 23 familias a viviendas construidas con condiciones consideradas dignas y seguras, según detalla la crónica de El Jaya sobre la entrega de viviendas y la cancha, que recoge las informaciones suministradas durante el acto.
En una fase previa del proyecto, el INDRHI había informado sobre la reubicación de 14 familias de la zona, también a casas construidas específicamente para garantizarles seguridad y estabilidad, además de la creación de una cancha de baloncesto como parte del componente social de la intervención, según reportó la plataforma institucional del INDRHI sobre la valoración de la obra.
Esta continuidad en el enfoque confirma que el proyecto no se limita a canalizar agua, sino que aborda directamente la vulnerabilidad habitacional, retirando asentamientos informales expuestos a inundaciones y derrumbes, y sustituyéndolos por vivienda segura y planificada.
Una cancha como símbolo de recuperación del espacio público
La obra incluye una cancha deportiva levantada justo en el área donde antes predominaban el abandono y el riesgo, concebida como un espacio de convivencia, recreación y construcción de tejido social. Durante la inauguración, autoridades y niños de la comunidad compartieron el acto en la nueva instalación, un gesto que expresa el objetivo de devolver el espacio público a la gente.
Este tipo de componente social ha sido destacado en intervenciones similares del INDRHI y otras instituciones públicas, que entienden la infraestructura hidráulica como parte de un desarrollo urbano integral: se canaliza el agua, se sanea el entorno y se crean espacios que invitan a la vida comunitaria, el deporte y la apropiación positiva del barrio.
Nueva sede Regional Cibao Nordeste: capacidad institucional al servicio del agua
Infraestructura moderna para gestionar el recurso hídrico
En la misma jornada, el INDRHI inauguró la nueva sede de la Regional Cibao Nordeste, ubicada en San Francisco de Macorís. Desde esta oficina se coordinarán las acciones de gestión del agua, mantenimiento de sistemas de riego y apoyo a la producción agropecuaria en toda la demarcación del Bajo Yuna, tal como resalta la reseña de Primicias sobre la inauguración de la sede y la flotilla.
La nueva infraestructura cuenta con 611 metros cuadrados de construcción, distribuidos en 14 oficinas administrativas, áreas de recepción, comedor, cocina, servicios y patio interior. Este diseño dota a la institución de espacios adecuados para atender usuarios, coordinar cuadrillas de trabajo, planificar intervenciones en canales y presas, y recibir a productores y juntas de regantes con condiciones acordes a la importancia estratégica que tiene el agua en la región Nordeste.
💡 ¿Sabías que? El INDRHI opera varias direcciones regionales en todo el país para gestionar riego y obras hidráulicas; la creación y modernización de estas oficinas forma parte de un proceso nacional de fortalecimiento institucional que incluye sedes en el Cibao Norte y Cibao Central, según reportes de El Caribe sobre inauguraciones anteriores.
Un rol clave en el desarrollo agropecuario del Bajo Yuna
El Bajo Yuna es una de las zonas agropecuarias más importantes del país, caracterizada por valles fértiles y un sistema de riego que sostiene cultivos de arroz, plátano, cacao y otros rubros. La nueva sede Regional Cibao Nordeste permite una gestión más cercana y eficiente de estos sistemas, reduce tiempos de respuesta ante emergencias en canales y diques, y fortalece el acompañamiento técnico a productores y juntas de regantes.
El ministro de Agricultura, Oliverio Espaillat, destacó durante el acto que el fortalecimiento institucional y el trabajo articulado entre entidades del Estado son esenciales para sostener y aumentar la producción agropecuaria, subrayando que el agua es un componente central para garantizar la seguridad alimentaria y la competitividad del campo dominicano, según recogió la crónica de medios locales sobre la inauguración en San Francisco de Macorís.
71 equipos al servicio del riego y del productor del Nordeste
Una flotilla diseñada para mantener canales, diques y caminos
La tercera gran pieza de esta jornada institucional fue la puesta en servicio de una flotilla de 71 unidades, adquiridas con una inversión de RD$287,449,094.89, destinadas a reforzar el mantenimiento de los sistemas de riego y el apoyo al sector agropecuario. El detalle de la flotilla fue difundido en la nota de El Jaya que cita información del INDRHI.
Entre los equipos destacan:
- Una excavadora hidráulica anfibia de largo alcance, especializada en trabajos en zonas inundables y humedales.
- Dos excavadoras de largo alcance para limpieza y adecuación de canales profundos.
- Cuatro excavadoras hidráulicas estándar para mantenimiento rutinario de obras de riego.
- Dos retropalas, útiles en trabajos de construcción y reparación de pequeñas estructuras.
- Dos rodillos compactadores para acondicionamiento de caminos de servicio.
- Un bulldozer D6, clave en movimiento de tierra y conformación de taludes.
- Dos cabezotes y dos remolques tipo lowboy para transporte de maquinarias pesadas.
- Dos camiones volteo de 19 metros cúbicos para retiro de sedimentos y materiales.
- 10 camionetas doble cabina 4×4 y 13 camionetas tipo pick up, que facilitan el desplazamiento de técnicos y brigadas.
- 30 motocicletas, ideales para supervisión rápida en áreas rurales y de difícil acceso.
La flotilla fue recibida por el presidente del Consejo Nacional de Regantes, Rafael García, en representación de los productores que se beneficiarán de estos equipos. Con ellos se asegura la capacidad de limpiar canales, reforzar diques, rehabilitar caminos de acceso y responder a obstrucciones tras lluvias intensas, fortaleciendo directamente la resiliencia del sistema agropecuario del Nordeste.
“La inversión prospera cuando el Estado trabaja articulado”
Durante la entrega, el director del INDRHI, Olmedo Caba Romano, puntualizó que con esta flotilla se está “fortaleciendo la capacidad del Estado para responder a las necesidades, demostrando que cuando el Gobierno trabaja de manera articulada, la inversión prospera”, palabras recogidas en el reporte de medios digitales que cubrieron el acto institucional.
Ese mensaje conecta el esfuerzo puntual en San Francisco de Macorís con una visión más amplia: el agua, la infraestructura y el acompañamiento técnico al productor no son compartimentos aislados; forman parte de una política pública que busca que cada peso invertido en maquinaria, oficinas y obras hidráulicas se traduzca en seguridad para las comunidades, productividad para el campo y sostenibilidad ambiental para la región.
Orgullo local y conciencia hídrica para el desarrollo nacional
La respuesta de las comunidades del entorno de la Cañada Grande y de los productores del Bajo Yuna ha sido clara: valoran la inversión, reconocen la mejora en sus condiciones de vida y trabajo, y ven al INDRHI como un aliado en la protección frente a inundaciones y en la garantía del riego para sus predios, tal como se refleja en las reacciones recogidas por la institución y medios regionales que han dado seguimiento al proyecto.
En San Francisco de Macorís, estos pasos se sienten cercanos: menos agua sucia frente a las casas, más seguridad al caer la lluvia, más oportunidades para que los jóvenes jueguen en una cancha nueva en vez de crecer junto a un cauce insalubre. En el Bajo Yuna y el Nordeste, se traduce en más capacidad para mantener canales limpios, en equipos listos para actuar y en una oficina regional que entiende el territorio porque está en el territorio.
En el contexto del país, cada obra de este tipo fortalece la idea de que la gestión del agua no es un asunto técnico reservado a ingenieros, sino una tarea colectiva que define salud, economía y futuro. Con la segunda etapa de la Cañada Grande, la nueva sede Regional Cibao Nordeste y la flotilla de 71 equipos, el INDRHI reafirma su papel como columna vertebral de la infraestructura hídrica dominicana, vinculando la protección ambiental, el desarrollo urbano y el impulso al sector agropecuario con una visión de desarrollo sostenible que, desde Duarte, aporta al progreso de toda la República Dominicana.
Referencias
INDRHI entrega segunda etapa de Cañada Grande e inaugura sede regional en San Francisco de Macorís (El Jaya)
Segunda fase del proyecto Cañada Grande: retirada exitosa de toneladas de desechos sólidos (Presidencia de la República)
INDRHI – Valoración comunitaria de la Cañada Grande en SFM
INDRHI entrega segunda etapa de la Cañada Grande, inaugura regional Cibao Nordeste y pone en servicio flotilla de equipos para apoyo al sector agropecuario (Primicias)
Raquel Peña inaugura sede regional del INDRHI en Santiago y entrega obras para riego (El Caribe)
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